En el reciente informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA 2025) de la OCDE, los jóvenes se rajaron en comprensión lectora.
Los análisis se realizaron a más de 760.000 estudiantes de 15 años en 91 países y la prueba detectó que los jóvenes actuales experimentan serias barreras cognitivas para sostener la lectura concentrada cuando un texto supera las 400 palabras de extensión, algo que llamaron el Muro de las 400 palabras.
“Al sobrepasar ese umbral, a los jóvenes les cuesta comparar de forma crítica información distribuida en diferentes párrafos e integrar conceptos complejos. Asimismo, el rendimiento de los alumnos empeoró notablemente en las partes finales de los exámenes, lo que evidencia una menor capacidad cognitiva y física para mantener la atención concentrada y perseverar ante tareas de esfuerzo prolongado”, detallaron.
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Los datos recopilados por la organización Education International y el informe PISA confirman que la competencia lectora sufrió la caída más drástica de la última década, perdiendo 28 puntos en los países de la OCDE entre 2015 y 2025 (14 de ellos entre 2022 y 2025). Dado que la OCDE estima que 20 puntos equivalen a un año escolar, los estudiantes evaluados se encuentran casi año y medio por detrás de las habilidades lectoras de los jóvenes de hace diez años
Sin embargo, desde una perspectiva comunicacional y narrativa, la experta Paola Hincapié (directora creativa de la agencia El Grifo) señala que calificar este dilema como un “muro de 400 palabras” es incluso optimista. Según Hincapié, “la palabra ya murió” o ha sufrido una transformación radical hacia un lenguaje guiado por la imagen, el sonido, los reels y la memificación. “El lenguaje se está transformando, nos volvimos un meme y hay cientos de perfiles con millones de seguidores con contenido básico que no hay ni composición visual ni una estética, es un texto preciso e imagen”, dice.
Para la experta, no se trata de una “generación tonta” ni “de cristal”, sino de jóvenes que crecieron en un entorno digital hostil estructurado para ofrecer entretenimiento rápido en lugar de exigir análisis y composición sintáctica.
¿Tienen la culpa los teléfonos celulares? La ingeniería de la atención y el diseño algorítmico
Atribuir la problemática únicamente al dispositivo físico ignora el factor determinante: el diseño intencional de la economía de la atención y los algoritmos predictivos.
Hincapié detalla que algorítmicamente, más allá del aparato, se trata de leer el algoritmo humano. Por eso no es raro –y seguro le ha pasado– que piensa en algo, ni siquiera tiene que decirlo, y al rato le sale algo similar en una publicación de redes. Es lo que se llama el algoritmo predictivo. “Hay muchas conexiones, pero no hay vínculos porque eso significa tiempo y el algoritmo quiere que consumamos cosas básicas.
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La evaluación de PISA evidencia que los estudiantes de la OCDE dedican en promedio 3,4 horas diarias al ocio digital, frente a 3 horas dedicadas al aprendizaje en días escolares. Además, un 28% de los estudiantes reporta que la distracción de sus compañeros con teléfonos en el aula genera pérdidas directas de hasta 11 puntos en pruebas de ciencias.
Aquí Hincapié menciona al ingeniero Aza Raskin, creador del llamado “Scroll Infinito” en 2006, para eliminar las pausas de navegación entre páginas, toda una inyección de dopamina. La experta detalla como Raskin se ha arrepentido públicamente de su invención, comparando su efecto adictivo con la cocaína y advierte que las grandes plataformas (Meta, TikTok, YouTube) van “más allá del aparato” leyendo las rutinas del algoritmo humano para ofrecer sistemas altamente predictivos que inyectan dopamina constante y generan adicción similar a una droga, por algo se han dado este año todas las demandas legales contra Meta por causar adicción en menores de edad.
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El Ledger of Harms elaborado por el Center for Humane Technology (organización cofundada por el propio Aza Raskin para hacer frente a su propia creación) recopila evidencia científica que demuestra que la multitarea digital y la exposición continua a pantallas reducen la memoria de trabajo, fragmentan la atención y alteran la capacidad de concentración. Medios como The Guardian han analizado particularmente como revelador que altos ejecutivos de Silicon Valley como Steve Jobs, Sean Parker o Chamath Palihapitiya hayan admitido limitar o prohibir el uso de estos dispositivos a sus propios hijos.
¿Por qué este muro preocupa a la comunidad educativa?
La degradación de la comprensión lectora enciende las alarmas en el sector educativo por sus consecuencias estructurales. La OCDE califica a la lectura como la “llave” indispensable del aprendizaje, entonces, al debilitarse, se fractura la base necesaria para resolver un problema de álgebra, interpretar un experimento científico o analizar fuentes históricas.
De acuerdo con Education International y PISA 2025, el uso pasivo de chatbots de IA lleva a que muchos estudiantes “externalicen su aprendizaje y su pensamiento” utilizando herramientas para resumir automáticamente y evitar el esfuerzo intelectual. Paola Hincapié ilustra este riesgo citando una alegoría inspirada en los relatos de Isaac Asimov: “Cuando la máquina calcula o lee por el ser humano, este olvida cómo hacerlo y pierde el criterio para verificar si la tecnología se equivoca o miente”.
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Por otro lado, David Edwards, Secretario General de Education International, remarca que el deterioro del rendimiento coincide con una crisis global por escasez de docentes y aulas sobrepobladas. A ello se suman las secuelas de la pandemia de Covid 19 en alumnos que vivieron la transición entre primaria y secundaria en aislamiento, así como la pérdida del acompañamiento conversacional en los hogares.
Lo primero que se le ocurre a la gente es limitar el uso del celular en los jóvenes. Para Hincapié restringir o quitar tajantemente el celular en las instituciones educativas genera síndromes de abstinencia y ansiedad entre los jóvenes, convirtiendo al docente en un “enemigo” al arrebatar un objeto que perciben como una extensión de su cuerpo,por eso la solución consiste en darle un giro pedagógico al dispositivo, utilizándolo en el aula como una herramienta activa de investigación y aprendizaje.
Desde Education International, David Edwards insiste en reforzar el núcleo social de la educación: garantizar aulas con cupos reducidos y profesores bien capacitados que puedan brindar atención personalizada, orientando al alumno en el uso crítico y ético de la tecnología.
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Por otro lado, Cal Newport, profesor de la Universidad de Georgetown, escribió un libro llamado Minimalismo Digital: En defensa de la atención en un mundo ruidoso, en el que propone una filosofía de uso consciente donde el individuo selecciona herramientas digitales únicamente si aportan a sus valores a largo plazo, desactivando notificaciones superfluas y preservando momentos de soledad e introspección. Por el mismo lado está Ulrik Lyngs, investigador de la Universidad de Oxford, que presentó un paper llamado Situar el autocontrol en el centro del bienestar digital, en el que señala que el bienestar digital radica en la capacidad del usuario para ejercer autocontrol efectivo, empleando herramientas que bloqueen distracciones y alineen la tecnología con sus metas personales.
Ahora bien, Hincapié nos comparte que ante la sobreestimulación han surgido dispositivos alternativos. Como explican las reseñas de Fundació iSocial y la cobertura del MWC por CISIA 365, existe el Balance Phone (creado en Barcelona por Albert Beltrán y Carlos Fontclara en alianza con Samsung), un celular que propone una interfaz minimalista en blanco y negro, bloquea redes sociales, juegos, pornografía y scroll infinito, manteniendo solo utilidades esenciales (llamadas, WhatsApp, mapas, música y bancos) para devolver el control del tiempo al usuario. Que la gente los quiera usar es otra cosa.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es exactamente el Muro de las 400 palabras detectado en PISA 2025?
- Es la barrera cognitiva que experimentan los estudiantes de 15 años para mantener la atención concentrada cuando leen textos que superan las 400 palabras. Superado este límite, a los alumnos les cuesta comparar información crítica en distintos párrafos, integrar conceptos complejos y perseverar en tareas que exigen esfuerzo prolongado.
- ¿Cuánto disminuyó el rendimiento en comprensión lectora según los datos de la OCDE?
- La competencia lectora cayó 28 puntos en los países de la OCDE entre 2015 y 2025, perdiéndose 14 de esos puntos únicamente entre 2022 y 2025. Dado que 20 puntos equivalen a un año escolar, la pérdida representa casi año y medio de retraso respecto a las habilidades de los jóvenes de hace una década.
- ¿De qué manera el diseño de las redes sociales afecta la memoria y la atención?
- Las plataformas emplean funciones como el scroll infinito y algoritmos predictivos para ofrecer estímulos constantes de dopamina que fragmentan la atención. La exposición continua a estos entornos y la multitarea digital reducen la memoria de trabajo y la capacidad de introspección de los usuarios.