<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

El único mural de Botero que ya puede ver en el Museo de Antioquia

  • El único mural de Botero que ya puede ver en el Museo de Antioquia
  • El mural fue restaurado, después de una gran limpieza y de su traslado. Foto: Edwin Bustamante.
    El mural fue restaurado, después de una gran limpieza y de su traslado. Foto: Edwin Bustamante.
  • El jinete está en la parte central del mural. El mural tendrá iluminación especial para permitir apreciar sus detalles. Foto: Edwin Bustamante.
    El jinete está en la parte central del mural. El mural tendrá iluminación especial para permitir apreciar sus detalles. Foto: Edwin Bustamante.
Mónica Quintero Restrepo | Publicado el 28 de noviembre de 2021

Es el único mural al fresco del maestro en el país. Su recuperación es parte del festejo de aniversario de los 140 años del Museo de Antioquia.

Iluminar el mural para verlo mejor

Fernando Botero iba a cumplir 28 años cuando pintó su primer mural (de tres que ha pintado en su carrera). Era una pared de 2.55 m de alto por 9.07 m de ancho y un área de 23.12 metros cuadrados: la volvió una pintura mural al fresco con acabados en seco, Escena con Jinete, que puede ver desde este lunes, en su extensión y sin afán, en una sala del Museo de Antioquia.

El artista trabajó dos meses, entre febrero y abril de 1960. Se lo encomendó el Banco Central Hipotecario de Medellín tras una convocatoria que Botero ganó, porque quería darle vida y personalidad a su sede de Colombia con Cucutá, en el Centro de la ciudad, a tres cuadras de donde hoy es el Museo.

Es el primero, aunque ya había hecho otro que podría decirse es un boceto de mural, en el sótano de la casa de Leonel Estrada: tres caballos de un carrusel y una mujer negra, con una falda amplia y torso desnudo, que monta el caballo blanco. Lo puede ver también en el Museo de Antioquia, en la sala Promesas de la modernidad, a unos 10 metros de Escena con Jinete, pero vaya despacio que no se parece al Botero que conoce. Camilo Castaño, curador del proyecto e investigador, explica que no es de cerca una obra que le genere preguntas al maestro, como sí lo hizo la pintura mural, la única que está en el país. Las otras dos, La puerta del cielo y La puerta del infierno, que pintó en 1992 y 1993, ya con el estilo por el que se le reconoce, están en una iglesia de Pietrasanta, Italia.

El mural fue restaurado, después de una gran limpieza y de su traslado. Foto: Edwin Bustamante.
El mural fue restaurado, después de una gran limpieza y de su traslado. Foto: Edwin Bustamante.

Recuperar los colores

Desde agosto, Escena con Jinete habita el museo. Dejó su antiguo lugar, donde estaba entre telas y ropa, lo que venden ahora en el centro comercial Nueva York, que es en lo que se convirtió el antiguo banco. Aunque antes fue una biblioteca y centro cultural de Comfenalco, que lo cuidó en su estancia, y después un parqueadero de motos en el que la entrada quedaba justo debajo del mural. No estaba en buenas condiciones, oculto entre el afán de las compras.

Por eso desde 2019 el Museo de Antioquia y Comfama, acompañados por el Ministerio de Cultura y Argos, se unieron para trasladarlo: toda esa pared fue movida unos 500 metros. Además, lo elevaron por los aires para llevarlo a la terraza trasera y ponerlo en la sala en la que ahora está, ya completo.

El restaurador Jairo Mora estuvo detrás del proceso que requirió, entre otras cosas, que la pieza fuera fragmentada en dos. Jairo explica que lo hubieran podido sacar entero, pero les tocaba correrlo 40 centímetros que implicaba moverlo seis metros. Mejor no correr el riesgo.

Daños grandes tampoco hubo, cuenta Jairo. Y eso pues que hicieron todo un trabajo en el que había que limpiar la grasa, el smog y el mugre de tantos años –su última intervención había sido en 1981– que no dejaba que se vieran sus verdaderos colores. Era remover la obra y un pedazo de pared: señala Camilo que trasladaron el revoque de un muro, solo quedó una capa de cuatro centímetros y medio. El mural pesa 700 kilos, si bien en su soporte original alcanzó dos toneladas por estar sobre el muro de ladrillos.

Desde agosto estaba en un proceso de restauración con Jairo y el equipo del museo. Encontraron unas partes desportilladas por la humedad y había que volver a unir el corte, entre otros detalles de cuidado. Este trabajo en general, que al principio parece increíble (pasar toda una pared), precisa Jairo, es muy meticuloso, de cálculos, de adelantarse a los pro y los contra, prevenir, mitigar los daños. En esas también hacen una reintegración cromática, no es que vuelvan a pintarlo, comenta él, porque sería alterar una obra de arte, incluso hacer plagio.

Van a los punticos blancos y les ponen color. Incluso con un tono más bajo para que cuando la obra se vea completa no se le note la restauración, pero si alguien se acerca se verán tonos más claros. Se trata de mantener la originalidad y de que se muestren las heridas, como cuando a una persona la operan, compara Jairo, y le queda la cicatriz. El mural fue sometido a una gran operación, y eso es parte de su historia. Acérquese mucho: en la mitad se nota la huella de que la vez se partió en dos.

Pintando un fresco

En una entrevista en el diario El Correo, el escritor Óscar Hernández le pregunta a Botero mientras pinta el mural, cuál es su idea: Es algo que no tiene nombre. Lo último que hago es bautizar mis obras. En este mural quise pintar las fuerzas de la naturaleza frente al hombre en tres etapas. Es algo si se quiere hermético, pero que en mi concepto ubica en buena forma no propiamente la historia de algo sino la posición de la criatura humana ante los elementos, y a estos mismos enfrentados al hombre, su dominador.

El maestro le responde además que el arte, más que complicado (y eso porque Hernández le preguntó por lo complicado del mural) es misterioso. El trabajo, revela Hernández porque Botero no quiso, costó cuarenta y un mil pesos. Su técnica, explica en la entrevista, es directa, dibuja sobre el muro porque le interesa la improvisación. Lo que han llamado durante tantos siglos, lo dice así el joven Fernando, inspiración.

El investigador Camilo explica que Botero rompe con la técnica del fresco, que es tan planeada, porque improvisa y se toma libertades en el desarrollo de Escena con Jinete. Esto se nota en cómo, añade él, divide las tareas para pintar, y son unas muy extrañas, en unos cortes raros, precisamente por esas libertades, por esos arrepentimientos.

La entrevista con el escritor termina justamente con un Botero bajándose del andamio y diciendo: Mañana tendremos que desbaratar un pedazo. No me gustan los colores de la primera figura. ¿Le gusta?, le pregunta el periodista. Me va a gustar, responde el artista. Los pinceles los guarda en una canasta donde se guarda el pan.

En el informe final del estado de conservación del fresco, María Carolina Leiva, profesional en conservación y restauración de bienes muebles, indica que la técnica de pintura al fresco se denomina así porque se necesita pintar sobre un mortero fresco y húmedo para que el pigmento hidratado (sea con agua o con cal) se fije al muro. Se identificó que la pieza se hizo en 20 jornadas de trabajo. “En esta obra el maestro no sigue un patrón claro en la ejecución de las tareas, la línea incisa del dibujo preparatorio y las formas, y deja la superficie rugosa”.

Carolina escribe que eran tareas de gran tamaño, lo que implicó que el mural tuviese que ser realizado con rapidez. “Posiblemente por intentar cubrir antes de que se secaran completamente las grandes áreas seleccionadas para las jornadas de trabajo, el maestro abrasiona en varios lugares el pañete; en estas zonas el color se ve difuso y blanquecino”. Ese afán le obligó a realizar acabados a seco, concluye ella, y esos detalles evidencian que no tenía mucha experiencia en pintar al fresco.

El jinete está en la parte central del mural. El mural tendrá iluminación especial para permitir apreciar sus detalles. Foto: Edwin Bustamante.
El jinete está en la parte central del mural. El mural tendrá iluminación especial para permitir apreciar sus detalles. Foto: Edwin Bustamante.

Mirando despacio

Camilo cuenta que Fernando Botero desde sus inicios quiso hacer pintura mural, y tiene que ver con el contexto de la época: Pedro Nel Gómez pintó mural; México, donde se estaban haciendo, era un referente para los artistas; también en Estados Unidos, y había estado en Italia viendo los de Piero della Francesca, Mantegna, Andrea del Castagno, los de Miguel Ángel.

Entonces pinta su mural. Camilo agrega que tiene un ánimo distinto al de Pedro Nel, que es político. El suyo es plástico, quiere que su pintura tenga poder en esos murales, busca renovarla. Primero, explica Camilo, niega la caja de la perspectiva, muy común en El Renacimiento, y por eso no hay una ilusión de profundidad, todo está en primer plano, quieto, monumental, eso sí inspirado en El Renacimiento, así como el formato alargado que permite contar en escenas partiendo de una central, en este caso el jinete. El color es el que genera el movimiento, domina la escena, modula los personajes.

Si bien a Botero no le interesa revestir su obra de esa aura política, es imposible desligarse de la realidad: es el inicio del Frente Nacional en Colombia, el mundo está en Guerra fría. La obra, como lo dijo en la entrevista el artista, se divide en tres momentos, que el curador describe así: en el grupo de la izquierda hay una relación entre una naturaleza no domesticada (un tigre) y los seres humanos que no sale bien, hay una niña entre el sueño y la muerte. Al lado hay otra escena, un gallo, ahora sí un animal domesticado, con otra niña, que casi toca. Es otro tipo de relación.

Al lado derecho es donde él ve la importancia del contexto: hay unos pájaros que para Camilo son una metáfora de los pájaros de la violencia bipartidista que asesinaban liberales, y que se siente en la obra. Luego hay un hombre muerto y otro que tiene levantado un machete o un mango de un palo con el que lo mató. Para Camilo, es un Botero que no quiere ser literal en lo político, pero que no puede salirse de ello.

Retrata un país rural sin ninguna alusión a la modernidad. “Hay diversidad étnica, ese jinete, ese conquistador, tiene poncho y sombrero. Nos habla de ese relato tradicional que tienen muchos murales de la época y es esa conquista del territorio tan importante en el siglo XX”.

Cuando Botero creó el mural ya había estado en Italia, en Francia, en México, y está buscando su estilo, llenándose de todo eso que vio. Además se autorreferencia, sigue el curador: hay una mezcla de obras suyas, por ejemplo, Apoteosis de Ramón Hoyos, en la que hay un ciclista celebrando, en hombros, y que en este mural es reemplazado por el jinete, que a su vez puede ser un guiño a que el papá de Botero era arriero y murió cuando este tenía cuatro años. Sin Apoteosis de Ramón, dice Camilo, no habría Escena con Jinete. Al lado de ese hombre que va en caballo hay otros, muertos o dormidos (otros ciclistas en la otra pieza).

Hay más obras autorreferenciales: Los obispos muertos con el campesino asesinado. En el informe, Carolina hace una lista de obras en las que encuentra similitudes en las proporciones de los personajes, la textura, el jinete, la monumentalidad, el fondo: Mona Lisa a los doce años (1959), Vallecas the Child (after Velásquez, 1959), Autorretrato (1959), Little girl in the garden (1959). “Todo se cruza en esta obra, y lo que nos hace es conmovernos porque nos muestra un Botero diferente que mucha gente conoció y disfrutó, y que se pierde en el tiempo. Es un artista que está asimilando todos los referentes, no solo los que vio en sus viajes, sino también a Obregón, a una pintura de acción que estaba apareciendo en Estados Unidos donde la pincelada era libre. Todo eso está en ebullición en esta obra”, relata el curador.

Por eso el mural está puesto en esa sala central en el Museo de Antioquia, justo para que sea un punto cardinal que conecta la colección: abajo están los murales de Pedro Nel, en el tercer piso la donación del maestro Botero donde lo puede ver en su actualidad, y en el mismo piso, a la izquierda, obras del siglo XX.

Botero no volvió hacer murales, solo los dos de Pietrasanta, pero explica el investigador que la monumentalidad se ha mantenido en su trabajo. “Aquí ya hay volumen, pero lo que hay sobre todo es una supermonumentalidad que inunda el espacio pictórico, y su actitud siguió así, como si pintara un mural”.

El curador explica que lo que estaba haciendo Botero cuando pintó Escena con Jinete era una de las maneras de hacer pintura más sofisticada en América. Luego ya se fue a Nueva York y estilizó y estandarizó sus figuras con una técnica precisa, una quietud calculada. Reapareció, por ejemplo, la caja renacentista de la perspectiva. “Empieza a convertirse en el lenguaje de Botero que mucha gente conoce”.

¿Cuánto puede durar este mural?, le pregunta Óscar Hernández a Botero, que responde con el pincel hundido en una pintura verde pálida: Unos veinte mil años, más o menos. ¿De verás? Claro, y puede durar más. Si la humedad no lo afecta y la preparación quedó bien (cosa que ya comprobé) no tiene motivo para dañarse. Ya verás.

Ya veremos.

Mónica Quintero Restrepo

Es periodista porque le gusta la cultura y escribir. A veces intenta con la ficción, y con los poemas, y es Camila Avril. Editora de la revista Generación. Estudió Hermenéutica Literaria.


Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Murió Sonia Martínez, la compositora antioqueña que emergió con sus canciones

  • Comenzó a componer en 1996, cuando tenía 66 años. FOTO YOUTUBE
    Comenzó a componer en 1996, cuando tenía 66 años. FOTO YOUTUBE
LUISA MARÍA VALENCIA | Publicado el 26 de enero de 2022

Las escritoras del libro Manipulados, sobre Facebook, conversan en el Hay Festival

  • Sheera Frenkel y Cecilia Kang son periodistas de tecnología de The New York Times, gracias a su trabajo diario, lograron armar una investigación con más de 400 entrevistas. FOTO Beuwulf sheehan - cortesía hay festival
    Sheera Frenkel y Cecilia Kang son periodistas de tecnología de The New York Times, gracias a su trabajo diario, lograron armar una investigación con más de 400 entrevistas. FOTO Beuwulf sheehan - cortesía hay festival
Publicado hace 2 horas

Contexto de la Noticia

irene vallejo

La fama editorial le llegó a Irene Vallejo por un libro sobre los libros: El infinito en un junco. Un verdadero tsunami de ventas y comentarios positivos. Vallejo es doctora en filología clásica y antes había publicado las novelas La luz sepultada y El silbido del arquero. También ha escrito libros de literatura infantil y juvenil y ha compilado sus columnas periodísticas. Sin embargo, fue con este ensayo con el que obtuvo reconocimiento. La escritura del libro de 400 páginas –400.000 copias vendidas, 41 ediciones y 32 traducciones– le tomó a Vallejo ocho años: el tiempo para acopiar la información y encontrar el tono que ha seducido a lectores a lo largo del mundo. El relato incluye a las figuras de, entre otros, Aristóteles, de Agustín de Hipona, Ambrosio de Milán, además de un conjunto de anécdotas llenas de color.

adela cortina

Adela Cortina ha cultivado una obra en la que la reflexión sobre la ética y la urgencia de repensar las relaciones sociales y de consumo han sido las constantes. Graduada en la Universidad de Valencia —donde ejerció la docencia—, la suya ha sido una carrera académica cercana a la teoría crítica y a rescatar el ideal griego de someter la vida a continuo examen. Ha sido jurado del Premio Princesa de Asturias y por sus libros ha obtenido los premios Internacional de Ensayo Jovellanos y Nacional de Ensayo 2014. En 1995, acuñó el término “aporofobia” para referirse al rechazo padecido en las sociedades contemporáneas por el pobre y el desamparado. Otro de sus aportes a la reflexión en lengua castellana ha sido su insistencia en pensar reflexivamente las consecuencias éticas, ambientales y políticas del consumo en el mundo capitalista. Los títulos ¿Para qué sirve realmente la ética? y Ética de la razón cordial son una buena forma de comenzar a leer su bibliografía.

María Antonia Giraldo Rojas

Periodista cultural del área de Tendencias de EL COLOMBIANO.

El Museo de Arte Moderno de Cartagena celebra 50 años con muestra de artistas colombianos

  • Cartagena celebra los 50 años de su Museo de Arte Moderno. FOTO EL COLOMBIANO
    Cartagena celebra los 50 años de su Museo de Arte Moderno. FOTO EL COLOMBIANO
María Antonia Giraldo R. | Publicado el 26 de enero de 2022

Neil Young amenaza a Spotify si no baja pódcast antivacunas

  • El mítico compositor tiene en su repertorio canciones de la dimensión de My My, Hey Hey y Out on the Weekend. Foto: EFE.
    El mítico compositor tiene en su repertorio canciones de la dimensión de My My, Hey Hey y Out on the Weekend. Foto: EFE.
EL COLOMBIANO | Publicado el 26 de enero de 2022

Si vio estas películas, está listo para la tercera dosis

  • El Padrino se estrenó hace 50 años, mientras que Drácula está celebrando 30 años. FOTO Cortesía
    El Padrino se estrenó hace 50 años, mientras que Drácula está celebrando 30 años. FOTO Cortesía
  • ET se estrenó en 1982, el mismo año que Rambo 1, que en Colombia se tituló Fuga sangrienta. FOTO Cortesía
    ET se estrenó en 1982, el mismo año que Rambo 1, que en Colombia se tituló Fuga sangrienta. FOTO Cortesía
Jaime Horacio Arango D. | Publicado el 26 de enero de 2022
Jaime Horacio Arango Duque

Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia.

¿Por qué Bad Bunny escogió a Medellín y no a Bogotá?

  • El músico puertorriqueño tiene 28 años. FOTO Getty
    El músico puertorriqueño tiene 28 años. FOTO Getty
Publicado el 26 de enero de 2022

Contexto de la Noticia

¿Por qué en Medellín?

Este 2022 se celebran 20 años de la realización del primer gran concierto de reguetón en Colombia: fue en Medellín, en el estadio Atanasio Girardot. En tarima estuvieron los llamados “cangrys” Daddy Yankee, Héctor y Tito, Ivy Queen, Don Omar y Tego Calderón. Desde entonces la ciudad (conocida como la capital mundial del reguetón) es escala obligada de los grandes espectáculos de la música urbana. A esa tradición se suma, comenta el empresario Diomar García, la respuesta del público que generalmente agota las boletas, tal y como sucedió con los dos conciertos de Karol G, en diciembre pasado, y con las más de 30.000 boletas que se han vendido para el show de Maluma, el 30 de abril, también en el estadio. Otra de las razones por las que Bad Bunny seleccionó Medellín y no Bogotá o Cali está relacionada con la amistad que el boricua tiene con el paisa J Balvin.

Desde la moda y la política

Por segundo año consecutivo, en 2021 Bad Bunny fue el artista en Spotify más escuchado en el mundo. Nacido en 1994 en Almirante Sur, en Puerto Rico, Benito Antonio Martínez Ocasio (su nombre de pila) comenzó a cantar en el coro de la iglesia y antes de dedicarse a la música de lleno estudió Comunicación Social (no terminó). En 2016 su nombre trascendió las fronteras de su isla natal con canciones como Diles y Soy Peor. En 2017 lanzó Krippy Kush (2017) junto a Farruko. Ese mismo año con Karol G presentó Ahora me llama. Se carrera se disparó en 2018 con las colaboraciones que grabó con Cardi B y J Balvin (I Like It).

El puertorriqueño participó en 2020 en el Super Bowl más latino de la historia, al lado de Shakira, Jennifer López y Balvin.

Dueño de un tono de voz muy particular, muy boricua, logró posicionarse como creador de tendencias tanto en la música como en la moda. De posiciones políticas claras, lideró el movimiento que obligó en 2019 a renunciar al gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló. También es activista en temas como defensa de los derechos de las mujeres trans y en favor del feminismo.

Play List del Conejo malo

Desde el inicio de su carrera en 2013, Bad Bunny ha grabado tres álbumes de estudio: X 100pre (2018), YHLQMDLG (2020) y El último tour del mundo (2002). Adicionalmente en 2019 estrenó Oasis con J Balvin y en 2020 presentó el recopilatorio Las que no iban a salir. De la mano del dj Mixtime, que estuvo al frente de la emisora Z Urbana y hoy radicado en Estados Unidos con su página web dedicada al reguetón, construimos una lista de canciones imperdibles del puertorriqueño:

Yonaguni, Lo siento BB (Feat Julieta Venegas), Volví (FT Aventura), La Canción ( Ft. J Balvin), Dákiti, La noche de anoche (Ft. Rosalía), Si veo a tu mamá, La difícil, Yo perreo sola, Que pretendes (Ft. J Balvin), Pa’ Romperla (Ft. Don Omar), Si estuviésemos juntos y Bichiyal.

Jaime Horacio Arango Duque

Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia.

Hay Festival en clave femenina: autoras invitadas

  • De izquierda a derecha, arriba: Cecilia Kang, Marcela Guiral y Adela Cortina. Abajo: Vanessa Rosales y Julia Cage, algunas de las escritoras invitadas al Hay Festival. FOTOS CORTESÍA.
    De izquierda a derecha, arriba: Cecilia Kang, Marcela Guiral y Adela Cortina. Abajo: Vanessa Rosales y Julia Cage, algunas de las escritoras invitadas al Hay Festival. FOTOS CORTESÍA.
Publicado el 26 de enero de 2022

Contexto de la Noticia

Informe Otras voces

·La senadora española Cayetana Alvarez de Toledo presentará sus memorias Políticamente indeseable, elogiadas por el Premio Nobel Mario Vargas Llosa.

·La escritora Irene Vallejo —después del tremendo éxito comercial de El infinito en un junco— es una de las estrellas de la programación en Cartagena de Indias.

·Las escritoras Yolanda Reyes, Pilar Quintana, Vanessa Londoño, Sara Jaramillo, Gloria Susana Esquivel, Ana Bejarano, Vanessa Londoño, Yolanda Ruiz son algunas de las autoras nacionales incluidas en los eventos del Hay Festival de este año.

“No se habla de Bruno” de Encanto, el mayor éxito de Disney desde 1995

  • “No se habla de Bruno” es interpretada por la familia madrigal en la película. FOTO: COLPRENSA.
    “No se habla de Bruno” es interpretada por la familia madrigal en la película. FOTO: COLPRENSA.
EFE | Publicado el 25 de enero de 2022

Acusan a Taylor Swift de no escribir sus canciones y Boric la defiende

  • Taylor Swift salió a controvertir Damon Albarn, fundador de Gorillaz, que negó que ella escribiera sus propias canciones. FOTO AFP
    Taylor Swift salió a controvertir Damon Albarn, fundador de Gorillaz, que negó que ella escribiera sus propias canciones. FOTO AFP
EFE | Publicado el 25 de enero de 2022

La vida triste de Virginia Woolf

  • Retrato de Virginia Woolf (1912), pintado por su hermana Vanessa Bell, que se conserva en el National Portrait Gallery. Ambas fueron educadas en un hogar bohemio. FOTOS ARCHIVO.
    Retrato de Virginia Woolf (1912), pintado por su hermana Vanessa Bell, que se conserva en el National Portrait Gallery. Ambas fueron educadas en un hogar bohemio. FOTOS ARCHIVO.
  • La vida triste de Virginia Woolf
Publicado el 25 de enero de 2022

Contexto de la Noticia

Paréntesis Virginia woolf, una voz muy escuchada

Las principales novelas de Virginia Woolf son La señora Dalloway (1925), Orlando (1928), Las olas (1931) y Los años (1937). También publicó en vida Una habitación propia (1929) y Carta a un joven poeta (1932). El conjunto de su obra la convierte en una voz imprescindible de la literatura británica del siglo XX. Sus libros fueron importantes para la generación del Boom Latinoamericano, hasta el punto de que Gabriel García Márquez la reconoce en sus memorias como una de sus referentes. En particular, su suicidio y su romance con Vita Sackville-West son punto muy comentados de su biografía.

El Hay Medellín propone incomodarse

  • Hugo Jamioy durante el conversatorio del Hay Festival Jericó 2022. FOTO CORTESÍA COMFAMA
    Hugo Jamioy durante el conversatorio del Hay Festival Jericó 2022. FOTO CORTESÍA COMFAMA
Publicado el 25 de enero de 2022
María Antonia Giraldo Rojas

Periodista cultural del área de Tendencias de EL COLOMBIANO.

Notas de la sección