El ambiente en torno a Atlético Nacional vive una evidente contradicción: el equipo es líder de la Liga local, pero el descontento de un sector de la hinchada continúa. Los resultados recientes, especialmente ante rivales fuertes, han generado una ola de críticas que ni la posición en la tabla logran calmar.
Todo comenzó a acentuarse tras las dos derrotas frente a Millonarios —una por Copa Sudamericana y otra por Liga— en las que el conjunto verde recibió seis goles. Desde entonces, una parte de la afición ha pedido un cambio en la dirección técnica, pese a que tanto los directivos como el plantel han reiterado su respaldo al proceso encabezado por Diego Arias.
Lejos de cerrar la herida, la reciente caída 3-0 en el amistoso internacional ante Cruz Azul profundizó la molestia. Más allá del carácter no oficial del compromiso, la goleada encendió nuevamente las alarmas, especialmente por el impacto que este tipo de resultados puede tener en el prestigio internacional del club.
Tras el partido, Arias defendió su gestión y explicó el contexto del encuentro. El entrenador dejó claro que la planificación estuvo enfocada en la rotación y en evitar riesgos físicos de cara a los compromisos más importantes del semestre.
“El análisis de este juego no es normal al de un partido de Liga, hay varias particularidades, principalmente los jugadores que se escogieron para enfrentarlo. Dentro de poco vamos a tener un partido importante y debíamos pensar en eso”.
Agregó que era clave que algunos jugadores tuvieran minutos. “Por momentos se hizo un buen juego, tuvimos opciones antes que ellos, pero no marcamos. Después había que mantener el plan de repartir cargas y evitar lesiones que nos perjudiquen en nuestras aspiraciones. Estamos en el primer lugar y nuestro interés es sostenernos con trabajo, esfuerzo y correcciones. Confiamos en que muchas cosas del proceso se están haciendo bien”.
Sin embargo, más allá de la explicación, los números dejan dudas. Nacional ha mostrado altibajos frente a rivales de su mismo nivel —e incluso con plantillas inferiores— durante el semestre. Si bien consiguió victorias importantes ante América, Santa Fe y Atlético Junior, también ha sufrido derrotas frente a Deportivo Cali, Tolima, los dos clásicos ante Millonarios y ahora esta caída contra Cruz Azul.
Ese contraste alimenta la inconformidad. Para muchos hinchas, el equipo no termina de consolidar una identidad ni de responder en los partidos de alto vuelo, lo que pone bajo la lupa el proceso actual. En este contexto, el margen de error parece haberse reducido al mínimo. A partir de ahora, cualquier resultado distinto a la victoria seguirá generando cuestionamientos. La única manera de silenciar las críticas, al menos en el corto plazo, parece ser el título.
Por lo pronto, Nacional se enfoca en su próximo reto: visitará a Deportivo Pasto este domingo a las 6:20 p.m. en medio de una presión creciente y con la necesidad de reconciliarse con una hinchada que, pese al liderato, no está convencida del proceso.
Los partidos que más pesan en este proceso
Más allá de la Copa BetPlay, que el Nacional de Diego Arias supo ganarle al Medellín con el gol de Andrés Román el año pasado, el proceso del joven técnico verdolaga ha tenido puntos que le han hecho cargar una pesada cruz. Derrotas en momentos cruciales han generado ese malestar en los hinchas. El semestre pasado, no haber clasificado a la final tras caer en los cuadrangulares con América y Junior dejó un mal sabor. Además, perder la opción de clasificar a la Libertadores por reclasificación también pesó. Sin embargo, el consuelo era participar en la Copa Sudamericana y aspirar a ganarla, ya que es el único trofeo continental que le falta en su vitrina. Pero Millonarios lo eliminó ante su gente en el Atanasio. Después tuvo la oportunidad de revancha en Liga, pero volvió a caer frente al elenco azul y ahora, en un partido internacional frente al Cruz Azul, perdió también y por 3-0. Son esos compromisos los que más cuestionan el proceso actual.