Lo más valioso de la vida es etéreo, no se ve. Sin embargo, tener tiempo, dominarlo, aprovecharlo, es todo en cualquier actividad. Más en una que tiene ese recurso delimitado como el fútbol. Un partido es una “batalla” entre dos equipos que dura, en teoría, 90 minutos.
A lo sumo, cuando es un juego normal, se agregarán cinco, siete minutos. Si es un juego de eliminación directa, se disputan 30 más. De ahí no pasa, en términos prácticos. No obstante, cuando un equipo va perdiendo un encuentro, el tiempo parece correr más rápido de lo normal. Si se cuida un resultado, da la sensación de pasar lento.
Entonces, por lo general, se hacen artimañas: un futbolista finge lesionarse, otro se queda mucho tiempo tirado en el suelo, los arqueros piensan más de lo normal dónde sacar, los jugadores que son sustituidos caminan despacio, con la intención de cortarle el ritmo el juego.
Conscientes de eso, la Fifa ha tomado medidas al respecto en sus torneos. En el Mundial de Qatar, por ejemplo, se volvió norma reponer, de manera inflexible, el tiempo perdido en los partidos. Por eso se vieron adiciones de 10 o 12 minutos en las reposiciones.
¿Cuáles serán los cambios principales para Norteamérica 2026?
En la Copa del Mundo que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Canadá, Estados Unidos y México, el ente rector del fútbol decidió continuar por la misma senda. En aras de potenciar el espectáculo –muy importante en un torneo donde la mayoría de sus partidos se jugarán en el país más experto en shows del mundo–, implementó cambios que buscan reducir la pérdida de tiempo en los partidos en Norteamérica 2026.
Uno de los más significativos es que los futbolistas que sean sustituidos tendrán apenas 10 segundos para salir de la cancha. En caso de que sobrepasen ese tiempo, el jugador que entrará para reemplazarlos deberá esperar un minuto para poder ingresar. En ese tiempo, el seleccionado para el que juega estará con un hombre menos en cancha.
Para el Mundial de este año también se decidió que los arqueros no se pueden demorar más de 5 segundos para ejecutar el saque de su meta. En caso de que sobrepase ese tiempo, el seleccionado rival tendrá un tiro de esquina a su favor.
Entre tanto, si un futbolista se demora más de 5 segundos para ejecutar un saque de lateral, su equipo perderá la posesión de la pelota y el contrincante tendrá que ejecutar el lateral, que estará a su favor. Esta situación también ocurrirá en tiros de esquina y tiros libres. En ese caso, el balón pasará a ser del otro cuadro.
La última novedad relacionada con el tiempo es que lo futbolistas que tengan que recibir atención médica y salgan de la cancha, no podrán volver a ingresar al terreno de juego hasta que pase un minuto desde que salieron: en ese tiempo su seleccionado quedará con un futbolista menos.
¿Habrá modificaciones en el VAR y los planteles?
Desde que se estrenó en el Mundial de 2018, el VAR ha cumplido un papel importante en los torneos. En Norteamérica 2026 le darán un poco más de “poder”: podrá revisar jugadas de segundas amarillas (antes no podían intervenir), así como en los errores que cometan los jueces en la adjudicación de tiros de esquina.
Entre tanto, Norteamérica 2026 será el primer Mundial de la historia que tendrá 48 selecciones. Eso amplía la cantidad de partidos que se disputarán: de los 64 encuentros que se disputaron en Qatar 2022, se pasó a 104 duelos, que se jugarán en los tres países que serán sede.
Esta vez, después de la fase de grupos, no se pasará de manera directa a los octavos de final, como se hacía antes. Ahora se disputarán unos dieciseisavos de final en los que los 32 mejores equipos de los grupos se enfrenten para avanzar a las siguientes rondas. Por eso, los finalistas disputarán 8 encuentros –uno más que en la edición anterior–.
Por eso, se esperaba una ampliación en la cantidad de futbolistas que se podían convocar por las selecciones. Sin embargo, el ente rector del fútbol se mantuvo en que se pueden elegir 26 futbolistas y anunció que el plazo máximo para dar la lista definitiva será el 30 de mayo.