La primera victoria del Deportivo Independiente Medellín en la Liga, 3-1 en su visita al Cúcuta, no solo significó tres puntos. Para el técnico Alejandro Restrepo representó la confirmación de que el equipo mantiene una identidad clara y que, pese a los resultados adversos anteriores, el camino de trabajo sigue siendo el correcto.
“Creo que cae bien, no solamente por el resultado, sino porque el equipo ha tenido partidos donde ha generado las ocasiones que generó hoy. Especialmente en Bogotá la semana pasada hicimos un juego donde debimos irnos ganando”, explicó el entrenador, al referirse a la frustración acumulada por no concretar lo que se producía en el campo. “A veces estabas con esa sensación de que mereciste y no pudiste hacerlo”.
Restrepo valoró la forma en que su equipo manejó un partido que tuvo momentos de tensión, especialmente tras la expulsión y el penal que generaron confusión. “Lo que me deja más contento es que, independiente de quién marcara, el equipo en el segundo tiempo salió muy tranquilo, a controlar el juego, a intentar anotar a través de la posesión y la posición”, señaló.
En su análisis táctico, el técnico destacó la solidez defensiva del primer tiempo. “Era un partido de detalles. Hasta el gol de ellos siento que el equipo lo estaba haciendo muy bien: compacto en defensa, con un bloque medio denso que no les permitía progresar”, afirmó. Según Restrepo, la clave estaba en controlar el juego con la pelota y ser agresivos cuando no la tuvieran, entendiendo que el rival construía desde el fondo. “Logramos recuperar varios balones y eso fue importante”.
Más allá del resultado, el entrenador resaltó el carácter colectivo del grupo. “Cuando no consigues victorias y eso se mezcla con la cantidad de partidos, es normal que algunos jugadores pierdan confianza. Pero hoy el equipo entró muy confiado en que podía hacer un buen partido”, dijo. También valoró la respuesta de quienes ingresaron desde el banco: “Es un grupo completo el que juega. Los que entraron lo hicieron con personalidad y entregándose por el grupo”.
Con un calendario apretado y la Copa Libertadores en el horizonte, Restrepo fue claro en que no hay espacio para relajarse. “Fútbol es partido a partido. Ganamos, pero seguimos en una posición que no es en la que queremos estar. Queremos estar arriba, peleando en los lugares de privilegio”, enfatizó.
Pensando en lo que viene, insistió en la importancia de la recuperación y la gestión del plantel: “Tenemos que ser inteligentes como cuerpo técnico para tomar buenas decisiones y llegar bien físicamente a esos partidos. La plantilla debe estar consciente de que vienen compromisos muy importantes para esta institución”.
Finalmente, Restrepo subrayó que ganar facilita los procesos, pero no cambia la esencia del trabajo. “Con victorias se trabaja con más tranquilidad. Me deja satisfecho la manera en que el equipo compitió defensivamente, cómo presionó y cómo entendió cuándo jugar al espacio o al pie. Es una idea que se viene trabajando desde hace año y medio”.
Medellín respira, pero su técnico mantiene los pies en la tierra. La victoria es un impulso anímico, no un punto de llegada.