Cuando los actuales accionistas decidieron invertir en el Medellín sabían que tenían como potencial a la afición más fiel de Colombia. Pero para mantenerla motivada era necesario que el rendimiento deportivo del equipo fuera alto, luego de soportar tres eliminaciones consecutivas desde la ronda inicial.
El primer golpe de opinión lo dieron al crear el programa Todos en Uno con entradas a bajos costos para juegos de la Copa y la Liga Postobón-2, que permitió el regreso al Atanasio Girardot de muchos aficionados que se habían alejado. La familia volvió a hacer presencia y llenó las graderías, inclusive, en partidos poco atractivos. La asistencia femenina también se incrementó
¿Quién se iba a imaginar 23.840 personas en las tribunas del estadio para ver un encuentro ante Jaguares de Córdoba como sucedió en el inicio de la Copa Postobón?
En los 18 partidos que el Poderoso ha jugado (6 de Copa y 12 de Liga en las dos fases) asistieron al Atanasio 507.652 personas. En las tres jornadas de los cuadrangulares semifinales lo acompañaron 109.635 hinchas (promedio de 36.546 por juego).
La mejor asistencia en Liga fue ante Águilas (42.800 en semifinales) y la más baja contra Patriotas (21.452 en primera ronda). La peor, en los dos torneos, así parezca increíble, se presentó en el clásico frente a Nacional en la Copa Postobón, con 9.892 seguidores.
“El apoyo de la hinchada fue el mejor del país, dejamos huella al respaldar un equipo que no es tan copero. Eso hacía falta para que el DIM tuviera fortaleza y cada día fuera más grande y preciso en su fútbol”, dijo Jaime Andrés Ortiz Sánchez, seguidor de los rojos.
Y es que a diferencia de otras temporadas, el Medellín le puso más atención a la Copa Postobón y avanzó hasta la segunda ronda (lo eliminó Tolima).
Ese fue el impulso que se complementó con la clasificación anticipada a las semifinales (tres veces estuvo de líder en el todos contra todos) y a la final como cabeza de grupo. El entusiasmo de la gente fue recompensado con triunfos en un escenario que vibró con cada salida del equipo.
Ahora solo queda el partido final en el que el presidente Eduardo Silva Meluk, luego de exponer argumentos sobre el aumento en los precios de la boletería, confía en otro lleno que, por las tarifas establecidas, tumbarán todos los récords de taquilla en Colombia.
Hay inquietud, pues hasta el vienes habían recargado el abono 15.000 personas y el plazo para hacerlo y evitar otro 20% de incremento, es el próximo martes.
“Todas las metas las hemos conseguido gracias al entusiasmo y respaldo de quienes llevan al DIM en el corazón. Los invito a que vivamos una final inolvidable”, apuntó el dirigente que se comprometió a recompensar el esfuerzo económico del hincha el año venidero.
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