La incertidumbre de saber qué rival tendrá en la final de la Liga Postobón-2 se prolongó para el Medellín hasta el próximo domingo, cuando a partir de las 6:15 p.m. se jueguen los partidos Nacional-Santa Fe y Once Caldas-Huila, que definirán la casilla.
Sin embargo, en el equipo rojo, que visitará el sábado (5:30 p.m.) al Cali, después del duelo Tolima-Águilas de Pereira (3:30 p.m.) no hay prisa. El técnico Hernán Torres sigue ajustando líneas y corrigiendo errores, para llegar en óptimas condiciones a los dos partidos definitivos del 17 y el 21 de diciembre.
Adelantarse en el trabajo tiene muchas ventajas, como lo comprobaron los escarlatas que fueron los primeros en iniciar la pretemporada del segundo semestre y luego se convirtieron en semifinalistas y finalistas anticipados, sin tener que esperar hasta la última fecha ni depender de nadie.
Recuperar lesionados, borrar tarjetas amarillas y ganar en la parte física son aspectos en los que el Poderoso aventajará al otro finalista. Prender la sexta estrella este diciembre es la ilusión que alimenta todo el plantel, pero antes quieren asegurar un cupo en la Copa Suramericana de 2015.
“En el partido del sábado habrá muchas cosas en juego. Además, el profe Torres es un tipo ganador y nos metió en la cabeza ese chip, por eso cada vez que saltamos a una cancha lo hacemos convencidos de la victoria”, apuntó Julián Guillermo, el mediocampista que estuvo en la final de 2012 ante Millonarios y que hoy encuentra un elenco “con un fútbol más fluido”.
Así como la mayoría de compañeros, Guillermo prefiere esperar y no habla de un rival específico que le gustaría tener. “Las finales son diferentes, nosotros solo estamos pensando en ganar, independiente del que esté al frente”.
Christian Marrugo, uno de los más experimentados del club, es contundente: “cualquiera que llegue, nosotros ya hicimos el trabajo. Por este lado estamos tranquilos, pendientes de sumar en Cali”.
El partido del domingo ante el Tolima, con saldo final de 1-1, dejó tranquilo a este volante cartagenero porque el Medellín batalló y nunca bajó los brazos a pesar de estar clasificado.
En caso de alcanzar el título con el Poderoso, Marrugo se convertirá en uno de los pocos jugadores colombianos en dar vueltas olímpicas con los dos elencos de la ciudad de que se enamoró.
Regístrate al newsletter