Los espacios tradicionalmente reservados para adornos de Navidad le dieron cabida a banderas, escudos y trapos rojos y azules que ya ondean en algunos barrios de la ciudad.
Todos en las calles aguardaban el “Banderazo” de este jueves en el Atanasio Girardot para contagiarse más del ambiente futbolero, y sentir en la piel la emoción por una final de la Liga Águila-2 que se disputará el domingo y que se presagia dramática por la ventaja (4-1) que le tomó Junior al Medellín en el partido de ida.
“El sentimiento se comparte y más cuando existe la oportunidad de sumar un nuevo título para la región”, dice Rubén López, uno de los líderes del barrio La Milagrosa, donde las insignias del Poderoso lucen junto a guirnaldas y luces de colores. Jocosamente...