La que pudo ser una despedida sentida y multitudinaria, como bien la merecía, terminó en un frío comunicado de parte del club y el silencio del goleador.
Germán Ezequiel Cano no regresará al DIM, con el que ha conseguido cuatro trofeos como máximo goleador de la Liga Águila en dos eras (2012-14 y 2018), y aplazó el objetivo por el que regresó: salir campeón con el equipo que lleva en el corazón, como lo expresa en un tuit que tiene fijado en su red social, en la que aparece en una fotografía besando el escudo de la camiseta del Poderoso.
El Matador, aparte de los goles que lo convirtieron en el segundo anotador histórico del club, con 88 dianas, a cuatro del líder, el también argentino José Vicente Grecco, de este segundo capítulo se lleva también a su hijo Lorenzo, nacido en Medellín, la ciudad que lo arropó y lo hizo ídolo.
El presidente del conjunto antioqueño, Michael Gil Gómez, ratificó que la intención de renovarle el contrato por dos años no fue posible. Eso sí, reconoció la voluntad del jugador, su compromiso, profesionalismo y cariño a la hinchada, y el esfuerzo económico de la institución enmarcado en la responsabilidad financiera, pero agregó que Cano (31 años) no aceptó y el negocio quedó cerrado.
El nivel del deportista, que elevó su cotización internacional, ya no alcanza para el medio colombiano a pesar del aumento que le ofreció el Medellín. Sus dirigentes dicen que no pueden invertir todo el dinero en un futbolista y descompensar el resto del plantel.
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