La diferencia entre Medellín y Tolima en la tabla de reclasificación de la Liga Águila-1 es de solo tres puntos a favor del equipo antioqueño. Este panorama da cuenta del equilibrio de fuerzas que hay entre ambos elencos que desde hoy (7:30 p.m.), en Ibagué, inician la disputa de un cupo para la final.
El conjunto rojo, el más goleador del torneo pero de rendimiento regular como visitante (ver gráfico) se enfrenta a un rival disciplinado tácticamente y que en casa ha sobresalido (7 triunfos).
También será un duelo estratégico entre el samario Alberto Gamero (54 años), que ya ganó una Liga con Boyacá Chicó (2008) y una Copa Colombia con Tolima (2014), y el español Ismael Rescalvo (36 años), que por primera vez llega a una semifinal.
“Si el DIM mantiene su fortaleza ofensiva y soluciona los problemas defensivos puede traerse un buen resultado”, dice el entrenador y analista Carlos Navarrete, al resaltar los conocimientos de Gamero.
Para Juan José Peláez, extécnico de los rojos y ahora comentarista, el conjunto pijao no es el más depurado en técnica ni el que mejor maneja la pelota, “pero sí es eficiente y obediente en lo táctico”.
La última vez que el Poderoso ganó en el estadio Manuel Murillo Toro fue el 28 de abril de 2016, por 1-2, con tantos del atacante Leonardo Castro (uno de penalti), quien hoy hará pareja con Germán Cano.
A propósito, el artillero argentino señaló que el Tolima es un gran rival y seguramente atacará desde el inicio. “Ojalá hagamos un buen partido y si no podemos ganar, traernos al menos un punto”.
Hace tres años (2015), por esta misma época, Medellín y Tolima disputaron la semifinal. En Ibagué igualaron 0-0 y en el Atanasio ganó el local por 3-1. ¿Se repetirá la historia? Eso espera la afición escarlata que sueña con el título.
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