El alemán Marcel Kittel (Etixx) se mostró emocionado tras imponerse en la tercera etapa del Giro de Italia y enfundarse la “maglia rosa” en la despedida de Holanda, ya que tras el descanso del lunes la carrera entrará en su territorio natural.
“Me encanta ganar en el Giro de Italia y estoy muy contento de poderme vestir con esta maillot rosa, que me parece muy bonito. Las sensaciones son increíbles, y aunque sé que no durará mucho espero disfrutarlo aún unos días en Italia”, señaló Kittel, quien obtuvo la décima victoria de la temporada.
La etapa tuvo un recorrido de 190 kilómetros (118 millas) entre Nijmegen y Arnhem.
Kittel, de 27 años, explicó las dificultades de la etapa, en la que hubo que trabajar duro para anular una escapada de cuatro corredores que resistieron hasta el final.
“Tuvimos un reto complicado, la etapa fue rápida y muy nerviosa. La escapada nos ha dificultado mucho las cosas, pero mis compañeros han hecho al final un gran trabajo y conseguimos llegar en condiciones de ganar a la recta final”, concluyó.
Acomodado de manera perfecta por sus compañeros del Etixx-QuickStep, Kittel inició su sprint a 200 metros de la meta y cruzó con cómoda ventaja por delante del italiano Elia Viviani.
Los fuertes vientos cruzados impactaron a los ciclistas durante toda la etapa y provocaron varias caídas.
Una de esas fue protagonizada por el francés Jean Christophe Paraud, quien tuvo que ser atentido por la ambulancia debido a que presentó lesiones en la clavícula y en la cara, finalmente los organizadores confirmaron la salida de la competencia del corredor que fue operado horas más tarde.
Los segundos de bonificación tras la victoria en la etapa colocaron a Kittel nueve segundos por delante de Tom Dumoulin en la general. Habían pasado 10 años desde que un ciclista alemán se colocara el maillot.
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