El atletismo colombiano terminó con notas altas su participación en los Juegos Suramericanos de Santa Fe, Argentina, donde conquistó ocho medallas de oro y terminó segundo en el medallero de la disciplina.
Además de la sobresaliente actuación de Ronal Longa, ganador de los 100 y 200 metros planos, así como integrante del relevo campeón en el 4x100, hubo otra conquista que dejó una de las imágenes más llamativas para Colombia en las justas.
Fue en el relevo 4x400 metros femenino, en el que María Rocha, Melany Bolaño, Marleth Ospino y Lina Licona protagonizaron una remontada que terminó en oro.
Rocha tuvo una buena salida y entregó el testigo para que Bolaño mantuviera la pelea por los primeros lugares ante la brasileña Leticia Nonato. Después, Brasil tomó ventaja con Jainy dos Santos y posteriormente con Maria Bello.
Parecía que las brasileñas tenían el camino despejado hacia el título, pero todavía faltaba el último relevo colombiano.
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Licona recibió el testigo de Ospino y salió en busca de la rival. Poco a poco comenzó a descontar la diferencia, aceleró en los metros finales y alcanzó a la corredora brasileña. El cierre fue contundente: la colombiana cruzó primera la meta y desató la celebración del equipo nacional.
Colombia marcó 3 minutos, 32 segundos y 21 centésimas, mientras Brasil terminó segunda con 3.33,54 y Argentina completó el podio con 3.35,55.
El oro del 4x400 femenino se convirtió así en uno de los más recordados para el atletismo colombiano en Santa Fe, no solo por el resultado, sino por la manera en que llegó.
La delegación nacional cerró su participación en la disciplina con ocho títulos y el segundo lugar del medallero, en una actuación en la que también sobresalieron Longa y varios de los nuevos talentos que empiezan a ganar espacio en el ciclo olímpico.
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