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¿Hay que irse del país?

  • ¿Hay que irse del país?
Publicado el 09 de febrero de 2016

Varios deportistas que han hecho sus carreras afuera hablan de esa experiencia y del respaldo que requieren:

“Tenemos que salir, porque en Colombia todavía no tenemos establecido ningún apoyo para el deporte a menos que sea fútbol y ciclismo. Ninguno de los otros deportes tiene esa estructura. Si uno quiere avanzar, progresar y lograr mejores resultados, por sus mismos costos, el apoyo de la familia y patrocinios privados es de la única forma que se logra algo, pero en Colombia no”, Orlando Duque, mejor saltador de altura del mundo....


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Publicado el 06 de febrero de 2021

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Publicado el 06 de febrero de 2021

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Publicado el 06 de febrero de 2021

Tres directores

  • Tres directores
Publicado el 05 de febrero de 2021

Urge educación conceptual y tecnológica para desarrollo del país

  • Urge educación conceptual y tecnológica para desarrollo del país
Urge educación conceptual y tecnológica para desarrollo del país
Publicado el 06 de febrero de 2017

Nos encontramos inmersos en un entorno macroeconómico complejo en que no se prevé un mayor crecimiento de los países de la zona Euro, se esperan más alzas en las tasas de interés de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, se proyecta que la economía china crezca a un ritmo más bajo y se afirma que las economías latinoamericanas continuarán con un débil desempeño, mientras crece la incertidumbre frente a las políticas que pueda instaurar el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En ese contexto, es necesario que Colombia realice una transformación productiva que permita dejar de lado la dependencia de la economía sobre las materias primas y diversificar las cadenas productivas con el objeto de incrementar el contenido tecnológico...

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Contexto de la Noticia

EDUCACIÓN SUPERIOR Competencias del siglo XXI

Colaboración de Diego Pizano, presidente del Consejo Superior de la U. de Los Andes

La formación de capital humano y la capacitación de todos los individuos de una sociedad, es un factor esencial para alcanzar altos niveles de empleo, desarrollo económico y bienestar. No existe en la historia económica global ningún país que haya podido alcanzar altos niveles de desarrollo económico y social sin haber invertido grandes recursos y esfuerzos sostenidos en la preparación de sus ciudadanos. Haré referencia especial al tipo de competencias que deben tener las personas para funcionar de manera adecuada en esta época de globalización.

En 1996, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, publicó un informe sobre la educación para el siglo XXI que fue coordinado por Jacques Delors, expresidente de la Comisión Europea. En este informe se propuso una estrategia educativa basada en cuatro pilares: aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a vivir en comunidad. Para lograr estos objetivos plantearon distintas estrategias para desarrollar competencias que todos los individuos deberían tener para ser buenos ciudadanos y para aprender a lo largo de sus vidas.

Desde su inicio, los fundadores de la Universidad de los Andes insistieron en la necesidad de desarrollar todo el individuo. Los principales líderes de la Universidad, entre ellos Don Mario Laserna Pinzón y Don Francisco Pizano de Brigard, insistieron a lo largo de varias décadas que había que entrenar la inteligencia analítica, la capacidad de síntesis, el rigor intelectual; había que trabajar en forma sistemática en el desarrollo moral, ético y estético de todos los estudiantes; plantearon la gran importancia de la formación general que permitiera a los estudiantes integrarse en grupos de trabajo multidisciplinario y que los expusiera a los métodos de las artes, las ciencias, las matemáticas, y las humanidades.

Una formación muy especializada no permite a los estudiantes entender la complejidad del mundo. Por eso, a nivel de pregrado, hay que exponer a los estudiantes a todo tipo de disciplinas y familiarizarlos con el pensamiento complejo de tipo sistémico. Estas son metas ambiciosas que requieren mucho trabajo a lo largo de toda la vida de los individuos.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Ocde), compuesta por un grupo de países con mejoras prácticas educativas y al cual Colombia está en proceso de acceder, ha venido trabajando desde hace varios años en el tema de las competencias. El Foro Económico Mundial también ha preparado varios informes sobre el tema. Estas entidades hacen énfasis en el desarrollo de las habilidades cognitivas, pero también en competencias como la adaptabilidad, la creatividad, la curiosidad, la persistencia, el trabajo en equipo, la inteligencia emocional(a nivel intrapersonal e interpersonal) y el conocimiento de diversas culturas y lenguas. Las teorías del profesor suizo Jean Piaget (sobre cómo aprenden los seres humanos) y del profesor Howard Gardner (sobre la existencia de múltiples tipos de inteligencia) han tenido una profunda influencia en este análisis de las competencias.

Hace pocos meses, se tuvo oportunidad de hablar sobre estos temas con el profesor Fernando Reimers, de la Facultad de Educación de Harvard. Él es uno de los grandes especialistas en este tema de las competencias para el siglo XXI y ha publicado varios libros sobre este importante asunto (uno es Teaching and Learning for the Twenty-First, en 2016).

Él hace énfasis en la necesidad de trabajar en todas las etapas de la formación de los individuos y en la gran importancia de capacitar a los profesores en el desarrollo multidimensional de las competencias básicas que debe tener todo ciudadano. También se requiere que un alto porcentaje de las personas de mayor talento entreguen sus vidas a la docencia, la educación y la investigación, como sucede en Finlandia y otros países. El reto es enorme y exige el compromiso de toda la sociedad.

Un aspecto muy importante que ha sido destacado por el profesor catalán Xavier Sala I Martín, de la Universidad de Nueva York, es el del fomento de la creatividad y la innovación en todas las personas, desde la primera infancia hasta el final de la vida. Todos los seres humanos pueden aportar ideas y pueden ser ciudadanos útiles en diversos aspectos; para ello es necesario que el sistema educativo les dé las herramientas para que sean adaptables, flexibles y capaces de mejorar y actualizar su formación a lo largo de la vida.

Finalmente, en esta época en la cual se propagan muchos planteamientos falsos por las redes sociales, es de la mayor importancia educar a personas con sentido crítico y con claridad sobre qué constituye evidencia rigurosa y sobre cómo se construye el conocimiento sólido..

CARBÓN La riqueza fabulosa ignorada por Colombia

Colaboración de Gabriel Poveda Ramos, doctorado Honoris Causa en Ingeniería

Colombia es el país más ricamente dotado de reservas carboníferas en toda América Latina. Nuestro mapa está nutridamente esparcido de manchas negras que señalan los grandes yacimientos de hulla que cubren casi todo el país, excepto los Llanos Orientales, pero incluyendo también la selva amazónica.

Antioquia, en especial, contiene cuatro grandes cuencas hulleras: la de Amagá-Venecia-Sopetrán, la de Urabá, la del río Man y la del río San Jorge. La primera es conocida desde el siglo XIX, gracias -en parte- al interés de don Jorge Isaacs, y ha sido explotada desde comienzos del siglo XX. Contiene algo más de 106 millones de toneladas de carbones bituminosos y sub-bituminosos. Las otras tres cuencas son poco estudiadas y nada explotadas, aún hoy en día. Los otros países latinoamericanos que le siguen al nuestro en este inventario (pero muy de lejos) son México y el Brasil, que han sabido aprovechar mejor que nosotros esta riqueza natural. Colombia solamente exporta carbón desde los dos grandes yacimientos que hay en la Costa Atlántica: el del Cerrejón y el de La Loma, que hemos entregado a compañías extranjeras por sumas irrisorias. Las reservas mundiales de carbón se estiman en unos 550.000 millones de toneladas, y las de Colombia se estiman en 17.000 millones de toneladas.

El escaso consumo interno de carbón mineral es abastecido por hullas extraídas de las minas del interior del país, que están situadas en los departamentos cundi-boyacenses, de Antioquia, del Cauca y Valle, de Santander del Norte y de Córdoba. Los de mejor calidad como combustible y como materia prima industrial son los carbones de Cundinamarca, Boyacá y Norte de Santander, que son todos coquizantes (o carbonizables). El consumo de carbón en el interior de Colombia es solamente de unos pocos millones de toneladas por año, y se destina a fundiciones, hornos para alimentos, hornos de ladrillos, hornos para cerámicas y otros usos menores.

Los usos conocidos y aplicados del carbón, en muchos países del mundo, como materia prima industrial y como combustible, son innumerables, pero en Colombia son casi todos desconocidos. Ninguna universidad colombiana hace investigación científica sobre las posibilidades del carbón, ni sobre las tecnologías carboquímicas, ni sobre los procesos industriales que se pueden realizar con este mineral maravilloso. NI siquiera hay programas académicos que impartan estudios avanzados sobre estas materias, a pesar de que tenemos muchas ventajas para crear en el país y desarrollar una gran industria carboquímica moderna y muy eficiente, que podría ser altamente exitosa, gracias a varios e importantes factores que tenemos a nuestro favor:

- Tenemos carbones de diferentes calidades: antracitas, semi-antracitas, hullas bituminosas, hullas sub-bituminosas. Todas ellas en cantidades de cientos o de miles de millones de toneladas. Los únicos que la naturaleza no nos dio fueron los dos tipos de calidades más finos (diamante y grafito) y los dos más pobres (turba y lignito).

- Casi todas las regiones pobladas de Colombia son ricas en carbones minerales, en alguna medida.

- El costo de extracción de los carbones colombianos es muy bajo.

- Muchos de nuestros carbones no tienen contenidos excesivos de azufre (menos de 2 % de azufre), y ya se conocen sistemas baratos y eficaces para suprimir los efectos contaminantes de esta impureza.

- Convertir nuestros carbones en gas combustible (lo que se dice “gasificarlos”) es un proceso muy sencillo y bien conocido en muchas partes del mundo (menos en Colombia). Son numerosas las empresas en el primer mundo que fabrican reactores gasificadores de carbón.

- Muy pocos procesos industriales aplicables a nuestros carbones están amparados por patentes costosas. La mayoría están bien descritos en la literatura corriente.

- Estudios experimentales que se realizaron en el antiguo Instituto Colombiano de Investigaciones Tecnológicas por el ingeniero químico Emiliano Olivar, demostraron que de todos los carbones obtenidos en América Latina, los más apropiados y económicos para procesos carbo-químicos son los carbones de Antioquia.

- Son muchas las formas de combustibles derivados que se pueden producir a base de hulla: gas de bajo poder calorífico (gas de alumbrado), gas de medio poder calorífico (gas de retorta), gas de alto poder calorífico, metano sintético (“coal-fuel”, licuado e hidrogenado con nafta liviana), negro de humo (“carbón black”), carbón animal, carbón activado, antracitas, semi-antracitas, mezclas densas combustibles (dispersas en agua), bisulfuro de carbono, briquetas, coque metalúrgico, grafito, etc.

- Colombia (y especialmente Antioquia) tiene fuentes abundantes y económicas de energía eléctrica que se pueden aplicar sin grandes inversiones adicionales a montar la producción de muchas ricas y provechosa industrias electro-térmicas como la producción de grafito artificial, la de carburo de calcio, carburo de aluminio, carburo de silicio, la de gases del aire, la de cobre electrolítico, la electro-siderúrgica y otras varias, especialmente ahora, cuando se va a terminar la central hidroeléctrica de Ituango.

- En Antioquia tenemos la oportunidad única de exportar nuestros carbones por un carboducto de emulsiones de carbón, a Japón y a China, mediante un carboducto de mezclas densas, que parta de un sitio cercano a Bolombolo y que llegue a la bahía de Tribugá, en el Océano Pacífico, donde hay posibilidades de fondear para barcos de alta mar.

- Cuando se termine de aforar nuestras reservas de carbón, puede llegarse a varios miles de millones de toneladas probadas de mineral conocidas en nuestro subsuelo.

Una gran industria carbo-química, desarrollada a plenitud nos permitiría producir en grandes cantidades: gases combustibles a plenitud, úrea, explosivos, gasolina, fertilizantes, metanol, amoníaco, ácido nítrico y otros varios productos químicos que el mundo requiere todos los años en grandes cantidades.

En momentos como este, cuando el país está importando metano licuado en grandes buque-tanques refrigerados, es especialmente oportuno volver los ojos a nuestras reservas de carbón, que nos permitirían producir dicho gas en Colombia, a partir de nuestras hullas, por medios físico-químicos que son bien conocidos en el mundo, desde hace largo tiempo.

AEROESPACIO La nueva oportunidad para Antioquia en el siglo XXI

Colaboración de Francisco G. Restrepo G., Especialista en Ingeniería Aeronáutica

Pocas veces en la historia pasada de Antioquia, la inquietante pregunta sobre el futuro económico, tecnológico y educativo de la región, ha tenido respuestas claras sobre las oportunidades de cambiar nuestro rumbo errático de los últimos años. Una de esas respuestas, por extraño y utópico que pueda parecer, está en los potenciales de la Ingeniería Aeroespacial con todas sus oportunidades económicas, industriales, profesionales y educativas.

Actualmente y en permanente expansión desde hace más de cuarenta años, el sector aeroespacial ocupa el cuarto renglón industrial mundial más importante por el volumen del valor agregado económico que genera, por el número de empleos calificados, por el impulso a la investigación científica y tecnológica vía innovaciones, y por el enorme impacto en la calidad de vida de miles de millones de personas que anualmente viajan de una manera rápida, cómoda y segura alrededor del mundo.

La aeronáutica nació en 1903 con el vuelo exitoso del primer avión tripulado y autopropulsado de los hermanos Wright en los Estados Unidos. Diez años después, voló sobre Medellín el primer avión Baldwin Red Evil en la zona de La Aguacatala de El Poblado, tripulado por un joven aventurero neoyorquino llamado George Schmitt. Posteriormente, en 1919, el ADN aeronáutico empresarial paisa germinó con Guillermo Echavarría y Gonzalo Mejía, creando la Cia. Colombiana de Navegación Aérea CCNA. Por esa época se creó la FAC durante el gobierno de Marco Fidel Suarez y se formalizó la creación de las primeras empresas comerciales de transporte aéreo de personas y carga.

Después de la II Guerra Mundial vino el desarrollo explosivo de la aviación civil en todos los países, con Colombia como uno de los pioneros en América Latina. Desde 1921 Medellín vivió el desarrollo aeronáutico con su campo de aviación en la zona de Guayabal; en 1932 se inauguró el aeródromo de Las Playas que luego se convertiría en el aeropuerto Enrique Olaya Herrera, en 1962. Por las limitantes de seguridad urbana y de capacidad operativa de este aeropuerto local, se complementó con el José María Córdova en Rionegro, el cual entró en servicio en 1986 y desde ese momento ha venido incrementando su capacidad física y operativa con un gran impacto económico y urbano en la región del Oriente antioqueño; durante 2016 movilizo más de 7 millones de pasajeros, ocupando el segundo lugar en el país después de Eldorado, en la capital.

En Colombia, después de 80 años de historia aeronáutica, la academia universitaria nacional creo la carrera profesional de Ingeniería Aeronáutica en los años 90 en la Universidad San Buenaventura y en la Corporación Universitaria Los Libertadores, en la ciudad de Bogotá. En el 2003 la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín inicia el pregrado de Ingeniería Aeronáutica y la Especialización en Ingeniería Aeronáutica para profesionales de otras áreas de conocimiento tecnológico. Si bien el pénsum de la UPB fue consultado con prestigiosas universidades de Estados Unidos como MIT, West Virginia University y Texas University, entidades y personas colombianas de gran trayectoria en el sector aeronáutico fueron consultadas y sus observaciones fueron tenidas en cuenta.

En el año 2017 la Universidad de Antioquia inicia la nueva carrera profesional de Ingeniería Aeroespacial, aprovechando la experiencia adquirida no solo en su carrera de Astronomía, sino también por su vinculación al programa Medellin Espacial en Ruta N, y a los contactos formales mantenidos con el Centro Espacial Ames de la NASA en California, logrando complementar la oferta académica profesional y científica existente, con la dimensión espacial, disciplina que será dominante en la tecnología del siglo XXI.

Los ecosistemas tecnológicos aeroespaciales que se han desarrollado hasta hoy en Estados Unidos, Europa, Brasil e india, gravitan alrededor de las sinergias entre la Industria Aeroespacial, las universidades y los centros de capacitación especializada con las agencias gubernamentales involucradas en los temas espaciales y aeronáuticos. En Estados Unidos estos ecosistemas tecnológicos o Clúster Aeroespaciales, operan en estados como California, Texas, Washington, Florida y Massachusetts principalmente, con un complejo tejido industrial/empresarial/universitario/gubernamental que se ha venido conociendo con el término Aerópolis como fenómeno territorial. Europa es también un buen ejemplo con su aparato industrial aeronáutico/espacial en ciudades como Toulouse, en Francia, y la recién creada Aerópolis de Andalucía, en España.

En noviembre pasado, bajo la coordinación de la universidad Católica del Oriente, UCO, se realizó en Rionegro un Simposio Internacional sobre la Aerópolis Futura del Oriente, para conocer de primera mano las experiencias de Baja California y Querétaro, en México, de Airbus en Europa y del Plan maestro de Aerocivil para el aeropuerto José María Córdova. En este foro se consideraron los factores claves para el desarrollo y consolidación de la futura vocación aeroespacial del altiplano influenciada por el aeropuerto, la Zona Franca de Rionegro, el naciente clúster empresarial Caescol del sector aeroespacial, el papel de la FAC y de las universidades en la región, la nueva industria del Oriente antioqueño, el ordenamiento territorial en el altiplano y las necesidades educativas en los niveles universitario, tecnológico y técnico que esta iniciativa demanda para desatar un verdadero proceso transformador de la región en la próxima década.

Pero el desafío más inmediato es la formación del personal calificado profesional con conocimientos actualizados y de categoría mundial que el exigente sector aeronáutico demanda. Mucho hay por hacer en los programas de formación existentes a nivel de ingenieros, tecnólogos y técnicos especializados y esa es función de las universidades, instituciones tecnológicas, escuelas de aviación y del SENA. A pesar de los esfuerzos y avances notables en el campo de la formación aeronáutica en el país y Antioquia en las últimas décadas, aún queda mucho camino por recorrer de manera sostenida hacia el futuro; es necesario consolidar una educación profesional y tecnológica bilingüe con intercambios universitarios y empresariales foráneos para estudiantes, profesores, investigadores y empresarios; hay que mantener de manera permanente la actualización de los pénsum y la apropiación de las nuevas tecnologías y de las innovaciones del sector aeroespacial y finalmente, estimular el espíritu emprendedor de los nuevos profesionales para la creación y desarrollo de futuras unidades productivas articuladas al naciente clúster aeroespacial antioqueño y nacional.

No hay duda del promisorio futuro de esta región, si el tema aeroespacial se apoya como esfuerzo publico/privado. Ya los primeros pasos se están dando con la instalación del MRO de la empresa Avianca en el José María Córdova, la remodelación y ampliación de las instalaciones por parte del concesionario Airplan y la presencia académica y formativa del SENA, UPB, UCO, U de A y de las escuelas y academias de aviación. Por la parte institucional y pública, es necesario el apoyo y coordinación con entidades como el Mintransporte, la ANI, Aerocivil, el Municipio de Rionegro y la Cámara de Comercio del Oriente, entre otras.

FORMACIÓN PROFESIONAL DUAL Una solución para superar los problemas de desempleo mundial y contribuir a la gestión empresarial

Colaboración de Daniel laverde, presidente de Siemens Colombia.

La educación dual es un programa de preparación en el que el Estado se encarga del aprendizaje teórico y el sector privado permite el aprendizaje práctico dentro de sus operaciones. De esa manera, los jóvenes tienen la posibilidad de aspirar a mejores perspectivas profesionales, tanto en las compañías formadoras, como en el mercado laboral internacional. En Alemania, casi un 60% de los jóvenes cursan una formación profesional dual después de haber finalizado la escuela. Este esquema de formación profesional es para muchos sólo el inicio de un sistema de aprendizaje a lo largo de toda la vida, ya que conlleva unas grandes ventajas, entre las que se cuentan:

Altamente calificado gracias a tener docentes certificados.

Alta oferta laboral debido al respaldo del aprendizaje en compañías de alto reconocimiento nacional e internacional.

Altamente productivos como consecuencia del conocimiento práctico adquirido en “trabajo real / real work”.

La combinación de teoría y práctica es la fortaleza del sistema dual alemán, pues permite lograr una buena transición entre escuela y trabajo y contribuye a que el país germano tenga unas bajas tasas de desempleo juvenil y de proporción de personas sin cualificación.

En el caso de Siemens España, la formación dual lleva implementada desde 1982. Más de 300 estudiantes han pasado por estos programas; algunos participantes han ocupado puestos en gerencias intermedias (mid/top management) en el país ibérico y otros en Europa. Actualmente, 22 estudiantes participan en esta formación individual trilingüe (alemán, español e inglés). Además, en 2012, la compañía presentó su programa Europeans @Siemens, un plan educativo teórico-práctico para jóvenes en áreas técnicas, quienes durante tres años cursaron estudios en mecatrónica y electrónica, en Alemania.

Hay que adquirir competencias pertinentes en el siglo XXI

Colaboración Diego Pizano, presidente del Consejo Superior de la Universidad de los Andes*

La formación de capital humano y la capacitación de todos los individuos de una sociedad, es un factor esencial para alcanzar altos niveles de empleo, desarrollo económico y bienestar. No existe en la historia económica global ningún país que haya podido alcanzar altos niveles de desarrollo económico y social sin haber invertido grandes recursos y esfuerzos sostenidos en la preparación de sus ciudadanos. Haré referencia especial al tipo de competencias que deben tener las personas para funcionar de manera adecuada en esta época de globalización.

En 1996, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, publicó un informe sobre la educación para el siglo XXI que fue coordinado por Jacques Delors, expresidente de la Comisión Europea. En este informe se propuso una estrategia educativa basada en cuatro pilares: aprender a aprender, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a vivir en comunidad. Para lograr estos objetivos plantearon distintas estrategias para desarrollar competencias que todos los individuos deberían tener para ser buenos ciudadanos y para aprender a lo largo de sus vidas.

Desde su inicio, los fundadores de la Universidad de los Andes insistieron en la necesidad de desarrollar todo el individuo. Los principales líderes de la Universidad, entre ellos Don Mario Laserna Pinzón y Don Francisco Pizano de Brigard, insistieron a lo largo de varias décadas que había que entrenar la inteligencia analítica, la capacidad de síntesis, el rigor intelectual; había que trabajar en forma sistemática en el desarrollo moral, ético y estético de todos los estudiantes; plantearon la gran importancia de la formación general que permitiera a los estudiantes integrarse en grupos de trabajo multidisciplinario y que los expusiera a los métodos de las artes, las ciencias, las matemáticas, y las humanidades.

Una formación muy especializada no permite a los estudiantes entender la complejidad del mundo. Por eso, a nivel de pregrado, hay que exponer a los estudiantes a todo tipo de disciplinas y familiarizarlos con el pensamiento complejo de tipo sistémico. Estas son metas ambiciosas que requieren mucho trabajo a lo largo de toda la vida de los individuos.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Ocde), compuesta por un grupo de países con mejoras prácticas educativas y al cual Colombia está en proceso de acceder, ha venido trabajando desde hace varios años en el tema de las competencias. El Foro Económico Mundial también ha preparado varios informes sobre el tema. Estas entidades hacen énfasis en el desarrollo de las habilidades cognitivas, pero también en competencias como la adaptabilidad, la creatividad, la curiosidad, la persistencia, el trabajo en equipo, la inteligencia emocional(a nivel intrapersonal e interpersonal) y el conocimiento de diversas culturas y lenguas. Las teorías del profesor suizo Jean Piaget (sobre cómo aprenden los seres humanos) y del profesor Howard Gardner (sobre la existencia de múltiples tipos de inteligencia) han tenido una profunda influencia en este análisis de las competencias.

Hace pocos meses, se tuvo oportunidad de hablar sobre estos temas con el profesor Fernando Reimers, de la Facultad de Educación de Harvard. Él es uno de los grandes especialistas en este tema de las competencias para el siglo XXI y ha publicado varios libros sobre este importante asunto (uno es Teaching and Learning for the Twenty-First, en 2016).

Él hace énfasis en la necesidad de trabajar en todas las etapas de la formación de los individuos y en la gran importancia de capacitar a los profesores en el desarrollo multidimensional de las competencias básicas que debe tener todo ciudadano. También se requiere que un alto porcentaje de las personas de mayor talento entreguen sus vidas a la docencia, la educación y la investigación, como sucede en Finlandia y otros países. El reto es enorme y exige el compromiso de toda la sociedad.

Un aspecto muy importante que ha sido destacado por el profesor catalán Xavier Sala I Martín, de la Universidad de Nueva York, es el del fomento de la creatividad y la innovación en todas las personas, desde la primera infancia hasta el final de la vida. Todos los seres humanos pueden aportar ideas y pueden ser ciudadanos útiles en diversos aspectos; para ello es necesario que el sistema educativo les dé las herramientas para que sean adaptables, flexibles y capaces de mejorar y actualizar su formación a lo largo de la vida.

Finalmente, en esta época en la cual se propagan muchos planteamientos falsos por las redes sociales, es de la mayor importancia educar a personas con sentido crítico y con claridad sobre qué constituye evidencia rigurosa y sobre cómo se construye el conocimiento sólido.

*Opiniones de estricta responsabilidad del autor.

Carlos Enrique Moreno

Este artículo se publicó en el aniversario 105 de EL COLOMBIANO, con Carlos Enrique Moreno como director invitado.

Inquietan cambios de fondo por acuerdo con Farc

  • Inquietan cambios de fondo por acuerdo con Farc
Publicado el 06 de febrero de 2017

La institucionalidad del país aun no ha cambiado, pero ya se empiezan a sentir los efectos de la firma del Acuerdo de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc, sin que exista todavía un marco jurídico que lo soporte. Esos cambios se empezaron a gestar con cerca de 80 decretos que firmó el presidente, luego de recibir facultades en el 2011. Tales normas prepararon el terreno para el proceso de negociación. Con la implementación del Acuerdo, los primeros que sentirán el cambio institucional serán los municipios donde están las zonas de ubicación. Los alcaldes tendrán que modificar sus planes de desarrollo, para ajustarse a elementos aprobados y en trámite por la vía rápida -fast track- en el Congreso y, posiblemente,...

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Carlos Enrique Moreno

Este artículo se publicó en el aniversario 105 de EL COLOMBIANO, con Carlos Enrique Moreno como director invitado.

Educación: a cerrar brechas con necesidades empresariales

  • Cecilia María Vélez. FOTO Cortesía Laura Vega - UTadeo
    Cecilia María Vélez. FOTO Cortesía Laura Vega - UTadeo
Publicado el 06 de febrero de 2017

La pertinencia de la formación del capital humano en clave de la productividad y necesidades de las empresas del país, el nivel de preparación del profesorado, la necesidad de evaluaciones más efectivas, el creciente protagonismo de la tecnología en el proceso de aprendizaje, la efectividad de los observatorios laborales y hasta la formación en derechos y deberes de los niños.

A estos y otros asuntos cruciales de la educación en Colombia les buscó respuesta nuestro Director por un día, Carlos Enrique Moreno, en diálogo con la economista antioqueña Cecilia María Vélez White, rectora de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, exministra de Educación (2002-2010) y voz autorizada del país para reflexionar acerca de un sector definitivo en dar pasos ciertos...

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Carlos Enrique Moreno

Este artículo se publicó en el aniversario 105 de EL COLOMBIANO, con Carlos Enrique Moreno como director invitado.

Antioquia en el 2030 en el deporte

  • ARCHIVO Henry Agudelo
    ARCHIVO Henry Agudelo
Por Andrés Botero, exdirector de Coldeportes | Publicado el 06 de febrero de 2017

El siguiente artículo es una descripción vivencial, es decir, una narración donde el autor se sitúa imaginariamente en el 2030, narrando los cambios que vivió Antioquia en el deporte, y explica los avances y las medidas que se tomaron para llegar allí.

Parece mucho tiempo pero solo han pasado 13 años desde cuando nuestro país alcanzara la mejor presentación histórica en unos Juegos Olímpicos. Fue en Río-2016. Los años se van volando y el deporte colombiano y, en especial, el antioqueño han tomado vuelo.

Y aunque el uno no se puede desligar del otro -pues tradicionalmente siempre Antioquia ha surtido todas las manifestaciones mundiales u olímpicas del deporte nacional-, hemos asistido, durante estos últimos años, hasta llegar a 2030, a un escenario...

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Contexto de la Noticia

Protagonista Deporte

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Andrés Botero
Exdirector de Coldeportes
Andrés Botero es un ingeniero nacido en Medellín, empresario y exdirector de Coldeportes. Como deportista fue campeón nacional de esquí náutico, campeón sudamericano en slalom y salto y campeón del Mundial de Motonáutica en carrera por río. Es miembro del Comité Olímpico Internacional.
Carlos Enrique Moreno

Este artículo se publicó en el aniversario 105 de EL COLOMBIANO, con Carlos Enrique Moreno como director invitado.

Antioquia en el 2030 en sostenibilidad

  • FOTO ARCHIVO Cortesía Juan Vega
    FOTO ARCHIVO Cortesía Juan Vega
Por Ana María Delgado, VP de asuntos corporativos de Corona | Publicado el 06 de febrero de 2017

En 2017 parecía un sueño inalcanzable, pero ahora en el 2030 podemos ver que se ha logrado acabar con el falso paradigma de que el desarrollo económico e industrial son enemigos de la protección del medio ambiente. El trabajo conjunto y sistemático del sector público y el sector privado lo han hecho posible y Antioquia es la región líder en el país de este nuevo modelo de desarrollo....

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Contexto de la Noticia

Protagonista Sostenibilidad

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Ana María Delgado
Vicepresidente de asuntos corporativos de Corona
Ana María Delgado es una abogada que desde 2006 es vicepresidenta de asuntos corporativos de Corona. Fue gerente general de Caracol S.A., vicepresidenta de servicios compartidos y presidenta encargada de El Tiempo Casa Editorial.
Carlos Enrique Moreno

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Antioquia en el 2030 en economía naranja

  • FOTO ARCHIVO Donaldo Zuluaga
    FOTO ARCHIVO Donaldo Zuluaga
Por Iván Duque Márquez, senador de la República | Publicado el 06 de febrero de 2017

El siguiente artículo es una descripción vivencial, es decir, una narración donde el autor se sitúa imaginariamente en el 2030, narrando los cambios que vivió Antioquia en la economía naranja o creativa, y explica los avances y las medidas que se tomaron para llegar allí.

Inicia el año 2030 y la Economía Naranja está en el centro de la agenda económica nacional. El World Economic Forum, en Davos, Suiza, reconoció al país por duplicar el aporte de las industrias creativas al Producto Interno Bruto.

Según la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, esos sectores para Colombia representan, más o menos, el 7,6% del PIB, un aporte mayor que el de la agricultura, la minería y muy similar al de la construcción. Sin duda, una revolución.

La revolución...

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Contexto de la Noticia

Protagonista Economía Naranja

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Iván Duque Márquez
Senador de la República
Es un abogado y político bogotano, senador del Centro Democrático. Fue jefe de la división de Cultura, Creatividad y Solidaridad en el Banco Interamericano de Desarrollo. Promotor de la Economía Naranja para las industrias creativas y culturales.
Carlos Enrique Moreno

Este artículo se publicó en el aniversario 105 de EL COLOMBIANO, con Carlos Enrique Moreno como director invitado.

Antioquia en el 2030 en lo social

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Por Francisco Correa, exdirector regional de Fundación Social | Publicado el 06 de febrero de 2017

El siguiente artículo es una descripción vivencial, es decir, una narración donde el autor se sitúa imaginariamente en el 2030, narrando los cambios que vivió Antioquia en lo social, y explica los avances y las medidas que se tomaron para llegar allí.

Hace dos décadas recorrí Antioquia como representante de la Unión Europea y pude constatar los desafíos que enfrentaban para construir una sociedad próspera, cohesionada y en paz.

Hoy veo con satisfacción que han logrado avances sorprendentes en desarrollo social, avances de los que tal vez no son muy conscientes.

Lo primero que quiero destacar, es el paso de una sociedad excluyente y polarizada a una sociedad cohesionada que respeta la dignidad de cada persona, sin discriminaciones de color, posición...

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Contexto de la Noticia

Protagonista Social

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Francisco Correa
Exdirector regional de Fundación Social
Es un investigador social exmiembro de la junta directiva de EPM, es uno de los líderes además la estrategia Muchachos a lo bien de la Corporación Región y exdirector regional de la Fundación Social.
Carlos Enrique Moreno

Este artículo se publicó en el aniversario 105 de EL COLOMBIANO, con Carlos Enrique Moreno como director invitado.

Notas de la sección