<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

La reconciliación: camino hacia la paz

  • La reconciliación: camino hacia la paz
Monseñor Ricardo Tobón Restrepo - Arzobispo de Medellín | Publicado el 09 de febrero de 2016

Todos queremos la paz. Es el bien en el que culminan todos los demás bienes: la verdad, la libertad, la justicia, la fraternidad. La paz auténtica e integral nunca se conquista únicamente con la fuerza de las armas; la violencia siempre engendra o hace evolucionar la violencia. La paz es una dinámica permanente que cada pueblo, en cada etapa de su historia, tiene que definir y construir, sabia y cuidadosamente, para que no se rompa el pacto social o para rehacerlo si se ha roto. Solo se puede salir del círculo vicioso de la violencia y parar su implacable fuerza multiplicadora respondiendo al mal con el bien.

Vencer el mal con el bien significa emplear a fondo las estrategias del diálogo, la convicción, el respeto, la solidaridad y la justicia; renunciar al recurso del egoísmo y la prepotencia; darle serias oportunidades a la fuerza del amor y la reconciliación. La construcción de la paz es, ante todo, un planteamiento moral, porque depende de la libertad humana. Llegar a un estado de paz o vivir en una situación de conflicto depende, en primer lugar, de las decisiones libres de cada persona. El tratamiento a fondo de los problemas parte de la libertad, como fuente del bien o del mal.

Todo esfuerzo de paz sin un compromiso sincero de reconciliación será infructuoso. Es un concepto que puede parecer abstracto y con pocas consecuencias prácticas, pero no es así. La reconciliación es la creación de un clima de confianza, perdón y benevolencia sobre un consenso alrededor de un ideal, de unas normas y de unos valores compartidos. La reconciliación es una dinámica poderosa que trasciende las diferencias. Es una decisión liberadora que saca los propósitos de paz del fuego cruzado de agendas políticas o de intereses individualistas de las partes.

Voluntad constructiva del reencuentro

Es necesario entender la reconciliación como proceso y no como realidad estática. Nadie está totalmente reconciliado consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con Dios. La reconciliación debe ser asumida, sostenida y protagonizada por cada persona y sociedad en una educación dinámica y permanente. La reconciliación es, a la vez, construcción personal y estrategia social; es un proceso complejo, múltiple e integral, en el que todos los ámbitos de la vida interior del ser humano y todas las proyecciones sociales se complementan y sostienen para lograr el desarrollo común dentro de la concordia.

Un auténtico proceso de reconciliación no es desconocer o disimular las diferencias y conflictos; el reconocimiento sereno de una ruptura, con voluntad constructiva, es el primer paso hacia la reconciliación. No es legitimar injusticias personales o estructurales. No es una falta de compromiso, que tolera todo lo que suceda sin interesarse seriamente en la construcción de un mundo nuevo. No es un falso irenismo que, claudicando ante deberes y derechos, busca evitar el conflicto. No es un proceso a cualquier costo, que irrespeta la dignidad de las personas. La reconciliación es el propósito de todos de llegar hasta el fondo para solucionar creativamente rupturas y diferencias.

En Colombia, no podemos seguir, a esta altura del siglo XXI, enfrascados en una violencia absurda que no ha producido sino destrucción y muerte. Tenemos que poner los medios para ser capaces de perdonar y comenzar una nueva etapa. La reconciliación no es un fruto silvestre; exige de todos una visión nueva de la sociedad y de los demás, una participación en el diálogo que lleva a acuerdos fundamentales, un propósito de justicia que garantice los derechos ciudadanos, una decisión de perdonar para frenar el odio y la venganza. Si no alcanzamos esta grandeza del alma, nos exponemos a lo que Raimundo Lulio decía en uno de sus proverbios: “Después de una paz en falso, gran guerra”.

Contexto de la Noticia

Juan Luis Mejía Arango

Este artículo se publicó en el aniversario 104 de EL COLOMBIANO, con Juan Luis Mejía como director invitado.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Notas de la sección