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HISTÓRICO
Al encuentro de la palabra
  • Al encuentro de la palabra | La inauguración, que se realiza hoy, en el Cerro Nutibara es uno de los eventos más esperados. FOTO ARCHIVO
    Al encuentro de la palabra | La inauguración, que se realiza hoy, en el Cerro Nutibara es uno de los eventos más esperados. FOTO ARCHIVO
POR NATALIA ESTEFANÍA BOTERO | Publicado el 18 de julio de 2014

Con cada edición del Festival Internacional de Poesía de Medellín, la palabra abandona su lugar, ese cotidiano, como instrumento de comunicación, y se instala en el espacio de la belleza. Allí se vuelve verso y deleita.

Y con ellas llegan los poetas. Esta vez, la edición número 24, son 70. Sus nombres o apellidos también evocan. Como sucede con Gcina Mhlophe, de madre Xhosa y padre Zulú, una poeta y "luchadora de la libertad", sudafricana. O, Joséphine Bacon, que escribe poesía en innu y en francés. Y Tzutu Baktun Kan, de la nación Maya, bioconstructor, pintor y activista.

Poetas de Asia, Europa, América y África que resultan un privilegio escuchar en su idioma nativo. Algunos con traductores de lujo. Elegidos con la suficiente anticipación para conocer que son "poetas con respaldo y publicaciones", precisa Gabriel Jaime Franco, subdirector del Festival.

Una vez se termine el de este año comienzan a trabajar en el sigue. Han conformado un equipo que es como una máquina eficiente, que en vez de emplear productos perecederos, trabaja con el "alimento para el alma".

En 2015 cumple 25 años de hacer un festival que es el único en el mundo en haber ganado el premio Nobel Alternativo de Paz. En la inauguración, que se realiza hoy, reúnen más de tres mil personas, y a lo largo de los ocho días de programación, en 120 lugares, convocan 70 mil personas. "La mayor satisfacción en estos años es ver los rostros de la gente cuando escuchan a los poetas. Algunos de ellos nos han dicho: ¡por fin supe para qué escribo…".

Cada año, el Festival elige un tema, y en este es la Celebración de la tierra con los pueblos originarios, entonces se oirán versos como Un pájaro murmura una canción dentro de mi alma.

Así empieza el poema Un ave de Oumar Farouk Sesay, del poeta y dramaturgo de Sierra Leona, un invitado que resalta Gabriel, y sobre el que tienen muchas expectativas porque es un testigo del conflicto en su país, donde "la tarea de reconstrucción de la lengua rota fue cedida a los poetas", dice en un testimonio recogido en la última edición de la revista Prometeo, con la memoria del evento.

Un evento que va hasta el próximo 27 de julio. Un encuentro con la palabra y la reflexión