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HISTÓRICO
Argos captura 10% de gases
Ramiro Velásquez Gómez | Publicado el 28 de enero de 2010
No es un secreto: las cementeras son grandes emisoras de gases de efecto invernadero. Contribuyen con el cambio climático. Y por más eficientes que sean en sus procesos, contaminan.

Argos espera, con su actividad reforestadora, capturar el 10 por ciento del dióxido de carbono (CO2) que emite.

Un proyecto en ejecución que sembrará 3.000 hectáreas de teca en San Onofre (Sucre) y San Francisco-Sonsón en Antioquia, recibió el aval de Naciones Unidas para certificar ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático como proyecto de captura de CO2, validación que se enmarca dentro del protocolo de Kyoto.

Juan Chang Olivas, de la firma alemana Tüv Süd, entidad certificadora ante la ONU, señaló en su informe que "de por sí, es un gran logro el llegar hasta esta instancia de revisión, validación y registro, puesto que son muy exigentes en el cumplimiento de los requisitos".

Andrés Zuluaga, vicepresidente de Inversiones Forestales de Argos, explicó que se "estableció la línea de sustentabilidad. Definió que el negocio forestal era estratégico. La actividad cementera, aunque se hace una labor de mitigación, es una actividad minera y la fabricación del cemento genera impactos, entre ellos la emisión de gases de efecto invernadero".

Por eso el negocio forestal es una mitigación al impacto que se genera.

Decidieron desarrollar los proyectos en dos zonas donde el conflicto fue crítico, como los Montes de María y el Oriente de Antioquia.

Argos tiene unas 10.000 hectáreas reforestadas. Estas son adicionales, precisó.

La actividad forestal genera empleo en las zonas rurales. En Reforestadora El Guásimo, en Yarumal, por ejemplo, "donde tenemos unas 2.500 hectáreas de pino pátula generamos unos 430 puestos de trabajo permanentes".

Al llegar a La Palmira en San Onofre, no había nadie porque fue una comunidad desplazada. Ahora hay cerca de 45 familias que retornaron y el 100 por ciento están vinculadas al proyecto de teca.

Fuera de lo social, una plantación forestal presta servicios ambientales, como la captura de CO2. "Desde 2005 empezamos el proceso de certificar ante Naciones Unidas esta plantación de teca".

Con ello la captura de CO2 que haga ese bosque está avalada ante el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). El volumen de captura serán unas 900.000 toneladas de CO2 durante la vida del cultivo de unos 23 años.

En el momento se siembra. Hay unas 1.000 hectáreas sembradas, alrededor de 700 en San Onofre y 300 en la parte de atrás de Río Claro, donde está el cañón del Río Claro. "Reforestamos en tierras abiertas para la actividad ganadera hace más de 40 años." El proyecto es a cuatro años, con una inversión de unos 6 millones de dólares.

Se escogió la teca (Argos tiene proyectos de pino y de teca, alrededor de unas 2.000 hectáreas de teca adicionales en Puerto Libertador, Córdoba) porque es una especie de madera fina que se transa internacionalmente. "La mayor parte de la que se cultiva en el mundo, en África, Centroamérica y Colombia, algo en Ecuador y Venezuela, va al mercado de la India."

Evaluadas las emisiones que genera la empresa, se esperaba capturar el año pasado 10 por ciento de las emisiones. "Es una cifra importante".