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HISTÓRICO
Atender víctimas o victimarios, dilema de reintegración
Clara Isabel Vélez Rincón | Publicado el 04 de mayo de 2009
El gran dilema del Gobierno a la hora de pensar en los procesos de desmovilización, desarme y reintegración (DDR), es la legitimidad.

Y es que según el alto comisionado para la Paz y alto consejero para la Reintegración, Frank Pearl, la gran duda que existe en este momento es si se prioriza la atención a centenares de pobres históricos y víctimas de la violencia o la de los casi 50.000 ex combatientes de la guerrilla y los paramilitares que han dejado las armas desde 2002.

La afirmación de Pearl, fue uno de los más fuertes pronunciamientos por parte del Ejecutivo durante el I Congreso Internacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración, que se realiza en Cartagena.

Allí también advirtió que solo en 15 ó 20 años se podrá estar hablando de una plena reconciliación en la sociedad colombiana para lo cual se están dando pasos.

Reintegración en tres fases
El logro más grande es que 2.084.000 colombianos estén involucrados en una estrategia de reintegración basada en el desarrollo comunitario, la cual se desarrolla en tres fases.

La primera que consiste en llevar la seguridad y la justicia a las comunidades que tradicionalmente han estado alejadas de la protección del Estado.

La segunda tiene que ver con una mezcla de inversión púbica para mejorar la vida de las personas, y una privada que genere ingresos a las empresas pero tenga contenido social.

La tercera fase y la que llevará más tiempo es el desarrollo de una cultura de la paz.

Bajaron los recursos
Para el vicepresidente Francisco Santos hay otro problema grave en este tema y es que la paz tiene muchos dueños pero a la reintegración le faltan dolientes.

Aunque junto con Pearl reconoce que en el caso colombiano los problemas principales no tienen que ver con el tema económico, está preocupado por el recorte de recursos para adelantar estas iniciativas.

Con la crisis, el presupuesto para 2009 se recortó en una cifra que no fue determinada por Santos pero que representa un ajuste grande.