La tranquilidad con que iba Alejandro* hacia su centro educativo, el pasado 9 de septiembre, se acabó en La Playa con la Oriental, cuando dos pillos lo acorralaron y lo atracaron.
A las 6:00 de la mañana de aquel jueves, el muchacho, al parecer mayor de edad, buscaba desprevenido su institución, en el centro de Medellín.
Desde el semáforo que está al frente de la Clínica Soma, lado sur de la avenida La Playa, Luis F. Suaza vio impotente cómo los delincuentes, entre ellos un menor de edad de unos 16 años, intimidaron al estudiante con armas blancas y lo despojaron de sus pertenencias.
“Lo que me parece el colmo es que a esa hora y en ese sitio, por el que transita tanta gente, no hubiese un solo agente de Policía, lo que dificultó mi tarea de dar aviso oportuno a las autoridades para que lograran frustrar el asalto”.
Además de esto, al tipeador lo preocupa la indiferencia de los ciudadanos que vieron desde que los atracadores se le acercaron al joven y no hicieron nada para evitar el delito.
Luis acababa de dejar a su novia en la universidad e iba en su moto rumbo a su trabajo, en Unicentro. Estuvo a seis metros del punto en que ocurrió el asalto, continuó su camino y en Los Huesos con la Oriental encontró a dos agentes motorizados, a los que les reportó el hecho.
*Nombre ficticio