Cada noche cuando Jhon* llega a su barrio, después de una larga jornada de trabajo, siente que un frío le comienza en el corazón, le traspasa toda su espalda y termina en su cabeza paralizándole la mitad de su cuerpo y dejándolo con todos "los pelos parados de punta".
Algunos sectores de Las Violetas, Las Mercedes, Aguas Frías y Zafra, en Belén, han tomado un aire lúgubre, desértico y casi fantasmal cada vez que el reloj marca las 8:00 de la noche, todo por un "toque de queda" impuesto por uno de los combos que delinquen en esas calles serpenteantes y que ahora están vacías.
Eso es lo que se escucha en las conversaciones de las tiendas cuando las señoras van a comprar la leche o "el diario" en la mañana; en las peluquerías o, incluso, en la cotidianidad de las vecinas que hablan bajito para no despertar sospecha.
Dice María* que por el barrio han rotado un volante "en el que recomiendan a la gente que se entre tempranito para evitar 'accidentes' y que nadie puede estar en las calles después de las 8:00 de la noche".
Y han hecho caso porque los negocios que abrían hasta tarde bajan las persianas y cierran las puertas con la premura de no ser sorprendidos con la tienda abierta por la norma ilegal.
La mujer afirma que ese mensaje fue difundido por el sacerdote en las misas de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción para de esta forma "evitar que las balas disparadas desde arriba terminen con vidas inocentes".
"Un muchacho le dijo al padre que después de las 8:00 de la noche no estuviera nadie en la calle porque no respondían por nada. El sacerdote avisó a la comunidad la vez que le dijeron", comentó un feligrés.
Noches intranquilas
Pero el "toque de queda" impuesto a los habitantes de estos barrios, ubicados en la comuna 16 (Belén), es solo uno de los factores que ha minado la tranquilidad.
De noche, cuando se puede dormir, las balas irrumpen en el silencio y entonces, personas como Adalberto*, terminan en vela o durmiendo bajo la cama.
"Toda la noche se escuchan balas. Una de las balaceras más duras fue la del 10 de enero, en la que hubo un muerto", dice Adalberto. Desde esa fecha fue "restringida" la movilidad a los ciudadanos.
El coronel Freddy Buitrago, comandante del distrito Suroccidente de la Policía, declaró desconocer esta situación porque "no nos han manifestado nada".
El coronel Buitrago agregó que estuvieron en una reunión la semana pasada con la comunidad. "Se los escuchó, se comentó que se iban a tomar medidas, pero esto es nuevo. Tenemos permanencia de la Policía y planes en cuanto a control de personas sospechosas. Tenemos un control social de actividad de registro y la conducción de algunas personas al comando, más la atención oportuna de los casos".
El personero de Medellín, Jairo Herrán Vargas, también adujo desconocer esta problemática en este sector, aunque manifestó que de la comuna 13 sí han llegado denuncias de "toques de queda", sin embargo, ante la proximidad de las declaraciones entregadas en los últimos días, aún no se ha corroborado este hecho.
El Personero indicó que se enviará una comisión para la verificación de esa restricción ilegal a la movilidad de la ciudadanía.
El secretario de Gobierno de Medellín, Juan Felipe Palau, explicó que "no hay ningún indicio o información que confirme esa versión. Es conocido que hubo unos problemas hace algunos días y reforzamos con Policía y en el día de hoy (ayer) hicimos un consejo local de Gobierno. Lo que decían es que se ha notado la mejoría".
Palau señaló que, en el tema de oportunidades, si los jóvenes desean regresar a la legalidad, ingresarán al programa Fuerza Joven.
Quieren demostrar poder
El abogado, especialista en seguridad ciudadana y coronel (r) de la Policía, Manuel Ricardo Salgado, opina que con estos actos lo que buscan estos actores armados es una demostración de poder.
"El objeto es demostrar que son capaces de amedrentar a las personas y generar situaciones como el cobro de seguridad que ellos se han apropiado, pero que es una tarea legítima del Estado", manifestó Salgado.
Autoridades de policía indicaron que el conflicto que se ha vivido las últimas semanas en estos sectores de Belén es el resultado del enfrentamiento entre combos de Las Violetas y Aguas Frías por el cobro de extorsiones al transporte público.
"Este sitio es un corredor que encontraron de movilidad, que viene desde San Javier y también afecta la zona rural del barrio", afirmaron fuentes oficiales.
Por eso cada noche cuando Jhon llega a su barrio se mete rápido a su casa, el temor al supuesto "toque de queda" lo confinó, como tiene amedrentados a los habitantes de los otros sectores que sienten cada noche como las balas les quitan el sueño hasta el amanecer.
*Nombres cambiados por seguridad de las fuentes.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8