La Fiscalía realizó ayer las primeras imputaciones por los delitos de desaparición forzada, homicidio agravado, peculado y falsedad ideológica en documento público, en contra de ocho miembros del Ejército por la ejecución extrajudicial de dos jóvenes de Soacha, Cundinamarca.
Los imputados son un teniente coronel, un teniente y un sargento viceprimero, retirados del Ejército, y cinco soldados profesionales adscritos al Batallón de Infantería No. 41.
A ellos se les acusa de ser responsables del asesinato de dos jóvenes que salieron de Soacha (Cundinamarca) y cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados en Cimitarra (Santander) días después.
Las víctimas, identificadas como Daniel Andrés Pesca Olaya y Eduardo Garzón Páez, salieron de Soacha (Cundinamarca), al sur de Bogotá, el 1 y 4 de marzo de 2008, respectivamente, y fueron reportados como abatidos en combate el día 5 del mismo mes en la vereda El Brasil, zona rural del citado municipio santandereano.
El proceso judicial fue adelantado inicialmente por el Juzgado de Instrucción Penal Militar de San Vicente de Chucurí (Santander).
Luego se dispuso que el conocimiento de los casos por desapariciones y homicidios debían quedar bajo la dirección de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH de la Fiscalía.
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