El hallazgo del cuerpo sin vida de la niña Candela Rodríguez, de 11 años, reportada como desaparecida desde el 22 de agosto en Buenos Aires, Argentina, ha conmocionado a la sociedad y provocado una indignación general tal, que se está pidiendo la pena de muerte para los responsables del crimen de la menor.
La hipótesis de una venganza contra la familia de la pequeña por vínculos de uno de sus miembros con actividades ilícitas demuestra que los delincuentes y mafiosos no tienen límites a la hora de sembrar terror y generar violencia.
La tragedia de Candela y su familia es la de tantas otras personas que sufren la barbarie y la demencia de los criminales. En Argentina, para no hablar de Colombia donde la situación es más dramática, más de 200 menores han desaparecido, la mayoría con edades inferiores a 10 años.
La pérdida de los valores, y en no pocos casos el afán del dinero fácil, es lo que nos está llevando al abismo moral y ético. Paz en la tumba de Candela.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8