Los fuertes combates entre guerrilleros de las Farc y la banda "Los Rastrojos" que se presentan hace más de un mes en la cuenca del río Baudó, obligaron a que 1.861 personas abandonaran sus tierras en busca de refugio en la población de Pizarro, Chocó.
Los enfrentamientos, que se originan por el dominio de esta zona clave para el tráfico de droga hacia Estados Unidos y Europa, podrían desembocar en el desplazamiento forzado de los cerca de cinco mil habitantes que ocupan esta región.
Informes entregados por funcionarios de la Defensoría del Pueblo, ya alertaron sobre la grave situación de orden público que se vive a la altura de Dubaza, Torreidó y Purrichá, Alto Baudó.
El Ministerio Público señala que son 385 familias de las comunidades indígenas emberá katío los afectados por este fenómeno de violencia.
Crisis en Nariño
El desplazamiento forzado y masivo también se padece en Nariño. 300 familias indígenas eperara siapidara, en Nariño, llegaron a la comunidad de Boca de Víbora, ubicada cerca de Bocas de Satinga en la cabecera municipal de Olaya Herrera.
El desplazamiento fue ocasionado por un enfrentamiento entre unidades de la Infantería de Marina y las Farc el pasado 31 de enero, cuando se desarrollaba una Asamblea de la Asociación de Cabildos Indígenas Eperara Siapidara de Nariño.
El Defensor del Pueblo, Volmar Pérez, expresó su preocupación por el desplazamiento y algunos casos de homicidios selectivos, cerca de 30 en los últimos meses en Olaya Herrera, a manos de las Farc y las bandas emergentes.
Miembros de esta etnia en Cauca también han denunciado desde hace un año desplazamientos y confinamientos por asesinatos y amenazas de grupos ilegales.
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