En el tiempo en que Andrea Pirlo y Gianluigi Buffon definían con Francia el Mundial de fútbol de Alemania, Alessandro Diamanti jugaba en la tercera división de su país, pateando penaltis en estadio con solo una tribuna. Hoy, juntos celebran el paso de Italia a las semifinales de la Eurocopa-2012.
Diamanti, un chico con 10 tatuajes en los brazos, y que como un acto más de rebeldía prefirió jugar en uno de los últimos de Inglaterra que en el campeón de Italia, tuvo el privilegio y al responsabilidad de poner a la squadra azzurra en la penúltima fase.
En una definición por penaltis que fue una lotería entre equipos que siempre han sabido perderla, los italianos acudieron a la memoria de Pirlo y Buffon para quedarse con ganar la serie a los ingleses 4-2 después del 0-0 con tiempos extras. Aunque el penalti definitivo lo ejecutó Diamanti.
Alessandro pasó sus primeros ocho años de carrera entre el club de su ciudad Prato, de tercera división, y algunas subidas a elencos menores. En 2006, cuando varios de sus compañeros de equipo dirimían en Mundial, Alessandro apenas jugaba en la C1 de su país, y lejos de aparecer en la foto cargando la Copa más preciada del fútbol.
Pero ni apareciendo en primera división fue convencional. Prefirió ir a jugar al West Ham United de Inglaterra que al Inter de José Mourinho, quien lo había pedido. "Mi sueño es actuar en la Premier League", dijo en su momento el jugador que volvió para jugar en los modestos Brescia (2010-11) y Bologna (hoy).
Caprichoso como él solo, Alessandro terminó definiendo la tanda, como hace seis años lo hizo Fabio Grosso para convertir a su país en campeón por cuarta oportunidad de la Copa del Mundo. Esta vez, el botín fue más modesto (semifinales de la Euro).
"No esperaba estar aquí y vivir una noche hermosa como ésta, pero confiaba. Los penaltis han hecho justicia, hemos jugado mejor que ellos. El entrenador nos pidió estar preparados y lo hemos hecho lo mejor que hemos podido. Desde el primer minuto del partido estuvimos a tope'', declaró ayer después del triunfo, en el que recibió todos los flashes.
Entró como suplente, rozó el poste con un centro a los 101 minutos y también mandó un remate desviado. Pero, pese a que le cambió la cara a su equipo, que no fue lo más destacado en el empate 0-0 con los ingleses, que fue emocionante.
Con un soberbio despliegue de sangre fría, el volante juventino Pirlo anotó su tiro penalti con un arriesgado remate picado, tal como ya lo hicieron Antonín Panenka en 1976, Helder Postiga en 2004 y Francesco Totti hace cuatro años. Luego, el capitán Buffon, el magnífico arquero azzurro, le tapó el disparo a Ashley Cole al tirarse hacia su izquierda. Antes el otro Ashley de los ingleses, el volante Young, había estrellado el balón contra el larguero, y nivelando la definición (Ricardo Montolivo había desperdiciado el segundo cobro por los itálicos).
"Estar en un partido así me lo había imaginado como mucho en la Playstation". Es hora de despertar, no está ni frente al TV o jugando con un equipo de tercera división. Diamanti debe pensar menos en sueños, porque se viene la pesadilla de Alemania.
Dato
7 veces se han enfrentado Italia y Alemania en Mundial y Euro. Nunca ha perdido Italia.