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HISTÓRICO
EL BINOMIO DEL LORO
  • EL BINOMIO DEL LORO
Por ANA CRISTINA RESTREPO J. | Publicado el 20 de mayo de 2014

La actual campaña presidencial es el resultado lógico del estado de degradación que ha alcanzado el discurso político en Colombia desde la polarización desatada a partir del año 2002.

En 2006, el país tuvo una oportunidad de oro para observar un debate con altura argumentativa. No obstante, el entonces presidente-candidato Álvaro Uribe Vélez se negó a enfrentar con ideas -en lugar de epítetos- a quien fue su maestro en la Universidad de Antioquia, Carlos Gaviria Díaz, del Polo Democrático Alternativo.

Resulta una perogrullada reiterar que Óscar Iván Zuluaga, candidato del Centro Democrático, representa el regreso de Uribe al poder. ¿Por qué no votar por el hombre de la "Z"?

Porque en las democracias, uno de los papeles fundamentales del Legislativo es ejercer control sobre el Ejecutivo: equilibrar. Con Zuluaga en la presidencia y Uribe en el Senado asistiríamos a la restauración del régimen que este último quiso perpetuar desde la Casa de Nariño.

Porque el video de Zuluaga con el hacker Andrés Sepúlveda es solo la punta del iceberg. Cuando el electo presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, anunció que si la justicia colombiana lo solicitara, revisaría el asilo de María del Pilar Hurtado (protagonista de las chuzadas del gobierno Uribe), Zuluaga se mostró vacilante ante los medios de comunicación: desconocedor de antecedentes y procedimientos. No tiene la pericia escapatoria de su patrón: le falta (de) formación en artilugios para manipular.

Porque el discurso "Sí a la paz, con castigo a los criminales", sugiere que hay un bando "inocente". ¿Acaso hay un único culpable? Todas las verdades merecen ser expuestas.

Porque Zuluaga quiere restablecer un modelo que no funcionó durante ocho años; el enfrentamiento bélico no es la salida. El modus operandi de la Seguridad Democrática, el aumento de inversión militar y búsqueda desesperada de resultados, nos dejó una dolorosa lección en términos de corrupción de la autoridad -falsos positivos- y desarraigo. Según el Consejo Noruego para los Refugiados, somos el segundo país con más desplazados en el mundo: 5"700.000. (Como el profeta que fue, el maestro Fernando González reflexionaba: "El número de policías es directamente proporcional a la estupidez de los hombres").

Porque Zuluaga ha permanecido impasible ante los intentos de desestabilización del país en que ha incurrido Uribe, en especial durante las últimas semanas. Aunque dudo que el expresidente interprete algún instrumento musical, lo imagino como Nerón, abrazado a su lira mientras las llamas devoraban Roma. El político caldense ha demostrado su fidelidad cómplice: la furia de su jefe llevará las riendas. (Inevitable regresar al brujo de Otraparte: "Todo lo ruidoso es vulgar y hastía el alma").

Porque solo una agresiva campaña mediática sacó del anonimato al número cinco del tarjetón. La propaganda llenó el vacío de sus carencias discursivas y carismáticas.

Porque la publicidad exalta al binomio y no al individuo. Zuluaga no es autónomo, no posee la condición esencial de cualquier líder: ¡voz propia…

Insistimos en despreciar la sabiduría popular: "Cada loro en su estaca".