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HISTÓRICO
El provincianismo capitalino
  • El provincianismo capitalino |
    El provincianismo capitalino |
Juan José García Posada | Publicado el 11 de septiembre de 2011

Si las Autopistas de la Montaña incluyeran un trazado entre Bogotá y Tres Puertas, muy cerca de Manizales, ese gigantesco proyecto de desarrollo vial no se descalificaría con tanto simplismo en los centros capitalinos del poder. Se despejaría por fin el paso de la capital de Caldas hacia el altiplano santafereño y el resto de los tramos previstos podría construirse sin más dilaciones, de modo que pudiera darse el gran salto hacia la conexión de la capital del país con el noroeste y con Antioquia. Ignoro por qué al Ministro del Transporte, que es caldense, no se le ha ocurrido esa adición al macroproyecto.

Aunque parezca una exageración paisa, en Colombia no puede moverse ni la hoja de un árbol sin el permiso de la Metrópoli. Esta ha sido una antigua tradición, originada en los tiempos de la Conquista y la Colonia. ¡Ay del criollo que se atreviera a contrariar la sacrosanta y omnímoda voluntad del Rey de España! Se le condenaba a padecer enterrado en vida en una mazmorra de Cartagena o de Cádiz.

A pesar de las corrrientes de regionalización que se mueven por el planeta y en plena globalización, el centralismo sigue apretando y oprimiendo ciudades y regiones periféricas: En China, los proyectos de infraestructura ferroviaria y automovilística tienen que pasar por Beijing. En España, si el tren Ave de Murcia o de Zaragoza no salían de Madrid, eran irrealizables. Argentina, un territorio tan extenso, se concentra en Buenos Aires, a la que se debe. Lo demás es pampa y cielo.

La capitalidad, con su cosmovisión centralista y provinciana, es un fenómeno incontrolable en el mundo. El Índice de Ciudades Globales , que puede consultarse en Foreing Policy , muestra a Medellín como una de las cien áreas metropolitanas mayores en el globo. Y lo confirma el Think Tank norteamericano Demographia . Pero en Bogotá nos preguntan, cada vez que vamos a alguna reunión ¿qué piensan en las universidades de provincia? Como si viviéramos en una aldea remota y ajena al corazón y el cerebro de la nación. Y como si la capital no fuera una región más, la del centro, en un país de regiones.

Lo más grave del centralismo es el provincianismo de los habitantes de la capital y de los que se bogotanizan. Encarnan y expresan el provincianismo en gestos, ademanes, modos de vestir y caminar, ironías y expresiones despectivas. Ser provinciano no es sólo vivir por allá en las afueras del mapa nacional: El provincianismo es, como dice el Diccionario, estrechez de espíritu y apego excesivo a la mentalidad o costumbres particulares de una provincia o sociedad cualquiera, con exclusión de las demás . Los otros no clasifican, desaparecen. Así es el fastidioso provincianismo capitalino. Tal cual. Exactico.