El lector Luis Fernando Múnera López plantea el tema de los titulares del periódico: "Con todo respeto y consideración por la autonomía del periódico en la presentación de las noticias y artículos que publica, me permito sugerir que se revise el criterio con que se seleccionan algunos de los titulares de dichos escritos. Con frecuencia se presentan casos de titulares que distorsionan el sentido de la noticia.
Precisa más adelante: "Veamos algunos ejemplos recientes. El Papa pidió por Valentina, que al parecer está a salvo, (3 de octubre de 2011, página 1a). Como la niña aún se encuentra secuestrada, no puede afirmarse que esté a salvo. En México, muertos dan mensaje de terror narco, (2 de octubre de 2011, página 1a). Quienes dan ese mensaje son los carteles de la droga que utilizan cadáveres para ese fin. En el Atanasio sobró cultura, (29 de septiembre de 2011, página 1c). Como sobrar significa que haya más de lo que se necesita de algo, difícilmente podrá afirmarse que la cultura sobre. Además, afuera del estadio después del partido se presentaron violencia y desmanes", finaliza el lector.
José Guillermo Palacios, Editor Jefe de Información explica, refiriéndose al segundo de los títulos criticados: "Usted tiene toda la razón en cuanto al emisario. Por supuesto que los muertos no hablan, pero al mirar sus exposiciones dicen demasiadas cosas. También está la otra lectura que fue la que nos llevó al titular. El cadáver destrozado por las torturas, mutilado, decapitado, colgando de una cruz, no encierra el mismo mensaje que el de un hombre que murió en santa paz y fue debidamente maquillado para su retorno a la tierra...".
Las dificultades de titular comienzan en la misma estructura de la frase que designa la información. Debe ser clara, concisa, complementaria, pertinente, seductora pero no sensacionalista. La economía de palabras no puede llevar a la confusión ni a la desinformación. El vuelo literario y la carga perlocutiva tampoco pueden atentar contra su razón de ser: el primer contacto que experimenta el lector con la información y los hechos narrados.
Los periodistas a veces nos damos licencias para usar el lenguaje hiperbólico o metafórico que despista al lector. Y, quién lo creyera, esa conducta a veces es inconsciente porque el modelo periodístico, el tema informativo, la ideología del medio de comunicación y el estilo periodístico mueven al periodista a redactar títulos que provocan efectos contrarios en los lectores.
Titular no es fácil. Los periodistas debemos invertir más tiempo y talento a la hora de hacerlo, para no generalizar, tergiversar o descontextualizar la información. Generalmente el autor del texto informativo pone el primer título, pero es el editor y el editor jefe quienes deben aprobarlo o cambiarlo para que guarde una relación directa con el cuerpo de la información. Y aún más, con la calidad de la información.
El título puede ser la puerta de entrada o de salida por la que el lector accede a la información y llega hasta el punto final o, por el contrario, renuncia a pasar el umbral y a conocer todos los detalles.
Esta reflexión continuará la próxima semana.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8