A Dayana Cordero no le quedó de otra que irse para Panamá.
Por el frente suyo como boxeadora, tras haber disputado dos coronas mundiales, el camino del éxodo fue el de no hubo más remedio.
Boxeo femenino en Colombia hay y de tiempo atrás. Las pocas púgiles que fueron apareciendo en el panorama de los tinglados debían dar pronto el paso al profesionalismo, porque no había de otra, ya que ser aficionadas era todo una epopeya de los tinglados.
Las que cuentan con mayor fortuna, pese a los contratiempos que se viven, les sucede como a Cordero que no hay de otra que dejar el país, ya que las oportunidades escasean, como lo atestigua Alex Rambal, técnico, mánager y apoderado de la pugilista nacida en Caucasia, quien desde hace un mes se radicó en el istmo.
Esfuerzos en varias partes del departamento de Antioquia sí existen. Se hace boxeo de las damas con las uñas y surgen pegadoras desde varios puntos cardinales, confirma el presidente de la Liga de Antioquia, Hugo Caballero.
Juan Carlos Argel (Apartadó), Eduardo Martínez (Arboletes), Manuel Mendoza (Itagüí) y Johan Medina (Envigado), son entre otros, algunos de los mentores que realizan denodados esfuerzos por sacar adelante esta disciplina que ya no es mirada con malos ojos.
Quien sirve de referente y motivo de emulación es Dayana Cordero, 17 años, quien salió de Caucasia a los 14 y se instaló en Barranquilla, donde encontró eco, ayuda inicial y algunas puertas que se hicieron amplias en el exterior.
“Mi llegada a Panamá abre nuevas ventanas hacia el mundo. Esta es una carrera en la que se deben quemar etapas. Panamá es un lugar en el que se ve más boxeo. Aquí tengo más rivales”, cuenta desde tierras canaleras la pegadora de 126 libras que ya tiene nombre, como quiera que peleó, en un par de ocasiones, por coronas mundiales en Argentina.
Para su dicha, Dayana posee émulos en su tierra, porque, como en el caso de Itagüí hay un grupo de boxeadoras que se forman bajo la orientación del veterano técnico Manuel Mendoza.
“El Cubo de Itagüí, herencia de los Juegos Suramericanos, ha sido una bendición para el boxeo del Sur del Valle de Aburrá, especialmente de Itagüí, porque aquí contamos con un buen gimnasio y con un grupo de seis niñas que se forman como púgiles”, resalta el entrenador de aquilatada y fructífera carrera.
El profe Mendoza goza con su pequeño elenco y muestra con alegría una de sus pupilas: María Alejandra Vargas, la campeona departamental de los 48 kilos quien lleva dos años con él y que fue tercera en los Juegos Nacionales.
“Algún día vine a hacer ejercicio cardio, supe del boxeo y me gustó mucho. No sabía nada de nada. Yo no lo creía, pero hoy veo los resultados y me siento gratificada”, es la expresión sentida y sincera de María Alejandra, quien en las sesiones es acompañada por Angie Milena Melendres, quien jugó rugby, y a la que le ha tocado combatir con rivales de mayor edad. Ahí, a un lado, están con iguales deseos Susana Ruiz y Valentina Hernández. De mucho ha servido el camino que señala, hoy, desde Panamá la emprendedora Dayana.