En Bello el tiempo parece detenido. Las vallas publicitarias y el volanteo callejero reflejan que el proceso electoral está más vivo que nunca, a pesar de haber muerto en el resto del país hace más de un mes.
La tensión que precede a los comicios tiene a la gente más conversadora que de costumbre. El sentir general es que lo ocurrido el 30 de octubre en el municipio -con el triunfo del voto en blanco sobre la opción que ofrecía un solo candidato- sirvió, por lo menos, para acabar con el letargo político.
Al hablar con empresarios, comerciantes, profesionales y hasta trabajadores informales, se siente que la ciudadanía está esperando un cambio. Sin embargo, la mayoría coincide en que la oferta política actual no plantea una alternativa que interprete ese clamor que nació con el voto en blanco.
De hecho, existe un Movimiento de Ciudadanos por el Respeto que está, otra vez, invitando al ejercicio de votar por nadie. "Vote a conciencia, vote diferente, vote libre, siga votando en blanco", dicen los volantes que lanzaron desde un parapente la mañana del viernes sobre el casco urbano de Bello.
El propietario de un tradicional negocio en una de las esquinas del parque principal, quien pidió reserva de su identidad, dice que lo que el municipio necesita es un cambio.
"Yo creo que la casa Suárez ha hecho un buen trabajo, alguna vez voté por ellos, pero también sé que necesitamos un aire nuevo. Creo que hay gente buena en la baraja de candidatos, pero no veo que haya una propuesta que resuelva las necesidades más apremiantes del municipio, que son la seguridad y educación".
Jorge Jaramillo, contador y administrador de su propia empresa, lamenta que la propuesta política actual sea "tan igual a lo de siempre". "Sembramos un precedente con el voto en blanco, pero veo que hay gente que está manipulando esto políticamente. Veo, por ejemplo, que la candidata Luz Imelda Ochoa se mostró como una víctima del proceso anterior y hoy saca provecho político a lo que se vivió con el voto en blanco".
Jaramillo no cree que la opción de un candidato avalado por el suarismo sea lo que más le conviene a su municipio. "Si llegan a gobernar nuevamente en Bello, será como perder la oportunidad. Ellos son ejemplo de una mala práctica política".
Adicionalmente, afirma que ninguno de los candidatos ha presentado un plan de gobierno que la ciudadanía pueda aceptar.
María Teresa Naranjo, directora del Museo Marco Fidel Suárez, afirma que hay varias propuestas, pero la ciudadanía le debe apuntar a la continuidad.
"Hay algunas muy enfocadas en las necesidades del municipio, que no representan un cambio de las políticas que han existido durante la última década, pues se han visto grandes avances, especialmente en el área de educación, cultura e infraestructura".
Para esta directiva, los resultados del 30 de octubre no son, necesariamente, la interpretación de un sentir popular. "Fue una ola sicológica, un rumor de pueblo. La gente no sabe porqué votó de esa manera".
Algo muy distinto piensan otros ciudadanos, como el empresario de turismo Juan Guillermo Hernández, quien afirma que el voto en blanco tradujo claramente la protesta por un proceso antidemocrático.
"Aunque Germán Londoño era una excelente alternativa, la gente se sintió ofendida por el hecho de que fuese un solo candidato, todo el mundo sabe que es no es garantía de democracia y la población castigó esa situación. Más que a la persona, el castigo se dio por el hecho de que hubiera un candidato único, además, a él lo identificaban con una propuesta que está actualmente en el poder. Si bien nadie inscribió el voto en blanco, fue un éxito por el vox populi ".
Hay de lo uno y de lo otro
Para Hernández, la oferta actual es interesante, pero hay de todo un poco. "Hay algo de lo de siempre, y un poco de nuevas ideas".
Este empresario afirma que el candidato conservador, Carlos Muñoz, apoyado por la familia Suárez Mira "es buen elemento, pero se necesita un cambio, no tengo nada en contra de ellos, pero lo que dice la gente es que hace falta un cambio, que se le dé la oportunidad a otros candidatos".
Para este ciudadano, la oposición que está adelantando la candidata liberal, Luz Imelda Ochoa, puede "no ser la mejor", pero les permitirá a los bellanitas la oportunidad de ver que se haga una mejor gestión. "La oposición siempre va a buscar hacer las cosas de una manera diferente, tenemos que ver si funciona".
También se siente en las calles del municipio que la lucha política se va a dar entre los candidatos avalados por los movimientos tradicionales. En este caso, Carlos Muñoz, que cuenta con el respaldo del Partido Conservador y el Partido de la U, entre otros, y Luz Imelda Ochoa, la aspirante que para las pasadas elecciones no logró el aval liberal -hoy lo tiene- y fracasó entonces en su postulación por firmas, pues cerca de la mitad de las presentadas fueron rechazadas por la Registraduría.
Ellos protagonizan una reñida competencia por el cargo. Pocos en Bello son indiferentes a lo que pasa, sobre todo, porque hay acusaciones de guerra sucia.
"Se echan agua sucia entre ellos", dice Andrea Bedoya. "Uno no sabe a quién creerle. Que un candidato es corrupto, que la otra es evangélica, eso me molesta mucho como ciudadana. Además, veo que la gente ni siquiera lee las propuestas, le da pereza. Reciben el periódico y no se enteran de lo que pasa, así no se hace la democracia".
Para esta joven vendedora de productos electrónicos, la experiencia del voto en blanco está siendo aprovechada como una oportunidad para "desacreditar a unos y vender la idea de otros".
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4