El Consejo de Estado mantuvo la condición de gobernador de Bolívar a Joaco Berrío.
La decisión se produce al confirmar el fallo del Tribunal Administrativo de Bolívar, el cual rechazaba las pretensiones de tumbar a Berrío como primer mandatario de ese departamento.
En un principio se había considerado que estaba inhabilitado por tener parientes cercanos en una firma de vigilancia privada con la que él había contratado.