Una modalidad de estafa a restaurantes, con pedido de licores y platos de comida de por medio, fue denunciada por una ciudadana que tiene cercanía con este sector del comercio.
La señora, que pidió la omisión de su nombre por seguridad, contó de por los menos cuatro casos, por un valor máximo de 11 millones de pesos.
Así funciona: una persona que señala ser parte de una empresa de nombre reconocido llama al restaurante, se gana la confianza del encargado y procede con el pedido.
Por lo general, encarga platos diversos y en cantidad, al igual que botellas de licor. Quien toma el pedido, pensando que se hizo el día con la venta, dispone el servicio. Al rato llega una persona en taxi para recoger comida y bebidas y entrega un recibo de consignación falso, con los datos del número de cuenta y el banco que había requerido antes.
La denunciante conoce de pedidos de tres, cinco, siete y hasta de 11 millones de pesos.
A uno de los restaurantes ya afectados casi le repiten la dosis. El solicitante del pedido hizo el procedimiento descrito, esta vez por un número mayor de botellas. El negocio no cuenta con inventario alto, entonces un empleado fue a surtirse para cumplir con el pedido.
Como el empleado no llegaba con el licor, la persona del taxi optó por retirarse y dejar la comida abandonada.
Previamente, ante la sospecha, el restaurante había solicitado presencia policial. Desde la Estación le respondieron que llamara diez minutos antes de la hora acordada para la entrega. Los uniformados no aparecieron.
El fin de su denuncia, agregó, es alertar a propietarios de restaurantes para que no sean víctimas de este tipo de estafas.
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