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HISTÓRICO
Gacelas que enfrentan a los varones
Santiago Hernández Henao | Publicado el 30 de septiembre de 2008
Los protectores de las rodillas de Sofía Bedoya tienen una carita feliz. "Es que a mí no me da miedo que me peguen", dice, con sus tiernos siete años, la portera del único equipo femenino de hockey sobre patines de menores que hay en Colombia.

Gacelas es un club que nació este año en Antioquia, por idea de unos padres cansados de ver a sus pequeñas hijas relegadas a la suplencia de los clubes de hockey. Suplentes por una razón.

"No existían clubes solo para mujeres en las categorías menores de hockey, entonces si una niña quería jugar tenía que entrar a los de hombres y competir con ellos por un puesto. Y la diferencia de género, a esta edad, es muy evidente", señala Óscar Salazar, padre de Mariana, una de las jugadoras del club en la categoría infantil.

Hasta el nacimiento de las Gacelas, las mujeres peleaban puesto con los hombres en las formaciones, y solo podían jugar en conjunto de damas cuando llegaban a ser juveniles y podían ser elegidas para la categoría abierta. Ahora, desde los mismos seis años, pueden convivir en un grupo solo de su género.

En esa idea tuvo que ver Carolina Escobar, una antioqueña que se fue a jugar a España y es una de las mejores jugadoras en el país. "Es un proyecto en el que también deben estar las mujeres como entrenadoras, por la edad de las niñas, porque entienden su crecimiento y cómo deben actuar en el deporte. Por eso queremos que estén involucradas como entrenadoras", explica Salazar, quien actúa como delegado del club, que ya hasta consiguió el patrocinio de Copelia.

El semillero apenas carbura. En el equipo hay 18 jugadoras que se reparten en las tres categorías: mini, preinfantil e infantil. Varias de las niñas, por lo reciente aún del proyecto, deben actuar en la edad superior y, por ejemplo, solo existen dos porteras en la actualidad. Pero, según cuentan las jugadoras, cada semana se acerca alguien más preguntando por la forma de ingresar.

Hasta ahora no les ha ido mal. Aunque en el primer Nacional de la categoría perdieron todos los partidos, para el segundo ya ganaron tres juegos y empataron uno más. "Poco a poco se van adaptando, pero es difícil jugar contra los hombres. Pero eso hará que cuando vayan a jugar como juveniles su nivel sea mayor", comenta Sebastián Valencia, uno de los entrenadores que ha trabajado con el grupo. El otro es Raúl Raigoza, quien se encuentra en la preselección para el Mundial de Sudáfrica.

Y pese a que sus rivales son hombres, las niñas están felices porque ya tienen la oportunidad de jugar. Ríen, como las rodilleras de Sofía.