HISTÓRICO
Hace cuatro años también empataron
POR SERGIO A. NARANJO M. | Publicado el 15 de mayo de 2014
Hace cuatro años Colombia estaba ante un escenario bastante similar al que hoy pinta la Gran Encuesta de los Medios. Los candidatos se encontraban en un empate técnico. Y aunque fueron bastante confiables las cifras, lo que faltaba por recorrer antes del 30 de mayo de 2010, día de la primera vuelta, habría de trastocar por completo lo que las encuestadoras mostraron.

El entonces exministro de Defensa Juan Manuel Santos le llevaba una ventaja de tan solo 2,1 puntos porcentuales al segundo, el exalcalde de Bogotá, Antanas Mockus. Es decir, no había una pista de quién podría ganar el día de elecciones. Pero eso sí, se sabía quiénes disputarían la Presidencia el siguiente mes, en junio, durante la segunda vuelta.

Las votaciones les dieron la razón a las encuestas en cuanto a los dos nombres que pasarían a la siguiente ronda, pero de ahí en adelante todo se trastocó, toda vez que las tendencias de los demás candidatos en contienda y las cifras de intención, se quedaron cortas para los resultados del siguiente fin de semana.

Santos no solo no obtuvo un porcentaje cercano al 37,9 por ciento de intención de voto como decía la encuesta, sino que sacó 10 puntos de más, al llevarse un 46,7 por ciento de la torta electoral. Ni hablar de Mockus que llegó solo al 21,5 por ciento de votos, 10 puntos menos de lo que le daban las mediciones. Y Noemí Sanín no quedó de tercera sino de quinta, Germán Vargas no ocupó el quinto puesto sino el tercero. En fin, no fueron muy acertadas las mediciones de 10 días antes de elecciones.

Aplicó en 2010, aplica hoy
Para los encuestadores, el desacierto de hace cuatro años se debió a dos situaciones en particular. Por un lado, está la característica de todas las encuestas, "miden la realidad, pero la realidad es variable, nunca nos bañamos en el mismo río (...) cambiamos nosotros entre un día y otro", indicó en su momento a este diario Carlos Lemoine, presidente del Centro Nacional de Consultoría.

Así mismo, un hecho o una situación que mueva a la opinión pública en la recta final de la contienda también puede alterar esa intención de voto que hoy expresan los ciudadanos y ese cambio no alcanza a medirse por una norma que impide la publicación de encuestas una semana antes de los comicios.

Lo otro que sucedió es que los debates en televisión, que son los que más personas pueden ver, cambian las percepciones. En 2010, por ejemplo, el último debate lo aprovechó "Santos para poner a Mockus como un profesor sin contacto con la realidad", agregó Lemoine.

A diferencia de hace cuatro años, la televisión descartó la realización de esos debates.