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HISTÓRICO
Hay desconcierto en los aspirantes al tercer canal
Laura Victoria Botero | Publicado el 16 de octubre de 2009
Casi que empezando de cero, y con las mismas dudas que existen desde abril, cuando se publicaron los prepliegos para la adjudicación del tercer canal privado de televisión. Así se sienten los aspirantes a esta licencia, luego de que el jueves la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) anunciara que los pliegos definitivos serán dados a conocer el 29 de octubre y que el canal será adjudicado en enero.

El proceso, que estuvo detenido durante casi dos meses, fue reactivado después de que el Consejo de Estado resolvió varias dudas jurídicas formuladas por la Comisión y por el Ministerio de la Información y las Telecomunicaciones.

La CNTV informó que el proceso se abrirá el próximo 29 de octubre, se cerrará el 27 de noviembre para finalmente realizar la adjudicación el 29 de enero del 2010.

Y frente a eso, se está creando un espeso manto de dudas. Sergio Michellsen, abogado experto en telecomunicaciones, opinó que los términos son "absurdamente apretados".

Michellsen explicó que en el cronograma anterior los aspirantes contaban con 50 días para hacer la propuesta y ahora se redujo a 27. "Eso es grave si uno considera que los participantes son inversionistas extranjeros y la documentación está en el extranjero y muchas de las decisiones se tienen que tomar fuera del país".

Pero, para este abogado, es lo de menos. Lo delicado del asunto tiene que ver con las "preocupaciones que existen respecto a la agenda política". Michellsen dijo que si se quiere "hacer un proceso serio, transparente y libre de cualquier sospecha de influencia política se debería esperar que surtan las elecciones y que las campañas no hagan interferencia".

Al respecto se han pronunciado duramente otros observadores del proceso frente a los cuales la ministra María del Rosario Guerra asegura que la transparencia se da por descontada.

Al ser consultada en Caracol Radio sobre las suspicacias que genera este cronograma tan ajustado, la inminente campaña electoral y el favorecimiento a uno de los grupos, la ministra afirmó que para eso se habían realizado las consultas ante el alto tribunal.

"Se hará una licitación pública, para que haya transparencia. Habrá propuestas de sobre cerrado y de oferta de programación. Eso no es cualificable sino cuantificable, porque se evaluarán las horas de programación cultural, infantil. No el tipo de programas o las características de los mismos".

Los tres proponentes habilitados, dijo la Ministra, "son grupos reconocidos internacionalmente y tienen las calidades técnicas el patrimonio económico para responder a la puesta en marcha de este canal".

Sin embargo, las dudas están presentes. "No es conveniente adelantar este proceso en época electoral. En este momento ya está todo el mundo en campaña", dijo Sergio Michellsen.

Para este analista, hay otros puntos que están en juego y que tienen desconcertados a los proponentes.

"Desde que se inició el proceso los proponentes han hecho observaciones sobre varios aspectos y al respecto, no se ha hecho ninguna claridad", dijo el abogado, tras precisar que dichas observaciones tiene que ver con el mecanismo de adjudicación, a la frecuencia en la que se ubicará este canal.

La Promotora Audiovisual de Colombia (Pracsa), de la cual hace parte esta casa periodística, manifestó recientemente, a través de Fernando Devis, su representante legal, que no resulta equitativo poner a competir a un canal con una oferta de contenidos que lo tiene en desventaja frente a los actuales concesionarios.

"Lo que le están pidiendo al tercer canal es que tenga una programación distinta a la de los actuales programadores y que incluya un determinado número de horas de contenido cultural y educativo", dijo.

Las complicaciones que reviste ese criterio residen en que además de que se le cobra una suma adicional a través de la subasta, al mismo tiempo debe ofrecer una programación que si bien es atractiva desde el punto de vista cultural, no lo es para los anunciantes.

Para Pracsa, esto amenaza la sostenibilidad del canal y representa una competencia en desigualdad de condiciones.