De los lugares más lejanos y escondidos, brotaron en este año las historias de vida.
Una muy bella la hallamos en Abriaquí, municipio del Occidente antioqueño, en donde dos ancianos de 103 y 98 años, se siguen amando como el primer día después de haberse jurado amor eterno en un altar hace 75 años.
En una vereda de Barbosa, una madre se sacrifica las 24 horas cargando con el peso de su hijo de 29 años, enfermo y desahuciado por una grave enfermedad.
En Belén y en La Ceja emergen las historias de Marllybeth Piedrahíta y Teresita Ramírez, dos madres signadas por la tragedia, pero también por el valor de la superación. Así de humano, tan humano, fue nuestro 2010, que hoy dice adiós.
Marllybeth y sus sueños de mamá
Con su carisma, su exceso de ternura y esa abnegación por sus tres hijos -dos de ellos gemelos- que quedaron plasmados en las fotos del reportero gráfico Hernán Vanegas, Marllybeth Piedrahíta conquistó los corazones de miles de lectores, que se emocionaron con los hechos narrados por esta madre de Medellín. Marllybeth nos abrió su corazón para contar que cuando tenía diez años fue alcanzada por el impacto de un petardo que desconocidos arrojaron contra una tienda en la que ella, en ese instante, le hacía un mandado a la mamá.
En el atentado, que no iba contra ella, perdió sus dos piernas y los médicos le auguraron, además, una incapacidad para ser madre. Contra todo mal pronóstico, ella se repuso y 13 años después nos contó que tenía tres hijos, que estaba feliz con ellos, pese a su extrema pobreza, y que ante semejante tragedia lo único que le pidió a Dios fue poder ser mamá. Ella cumplió su sueño y cuando se publicó su caso, el 4 de abril de este año, estalló la solidaridad en su favor.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4