Mucho más importante que el tipo de combustible que se decida para operar el Metroplús, el imperativo es acelerar la puesta en marcha del proyecto, porque es lo que más beneficios le representará a la ciudad.
El planteamiento es del analista y consultor en banca de inversión José Eugenio Muñoz, quien sostuvo que se está haciendo una tormenta en un vaso de agua.
Aunque es más atractivo que sea eléctrico frente a otro combustible, por ser más limpio, consideró que las cosas no son en blanco y negro, sino cómo van a operar.
El número de buses que se electrificarían en las troncales, dijo, sería muy pequeño en relación con el total del sistema, y aún más si se compara con el total de la ciudad.
Tener 209 buses eléctricos de un total de 7.000 que circulan hoy, estimó, contribuye muy poco, y sí lo haría acelerar el sistema, porque sólo en la primera etapa se represa la salida de 2.000, más otros 600 que se chatarrizaban antes de montar el metroplús. Esto significa que si se avanza, destacó, saldrían 2.600 buses.
El hecho, según Muñoz, tiene un impacto 13 veces mayor que el de los buses troncales. "Si yo paro un año el sistema por cualquier discusión, como ya se ha parado, significa que por cada año, pierdo 13 años de los ahorros que fuera a tener en lo ambiental", dijo.
En lo económico no cree que haya ahorros, así sea más barato el combustible eléctrico. En esencia, anotó que para el transportador va a ser lo mismo, y recordó que en los estudios con diesel EPM necesitaba la diferencia entre éste y el eléctrico para construir la red eléctrica, porque vale más de 20 millones de dólares y el consumo de electricidad sería menos de 2 millones de dólares-año.
En esa perspectiva, sostuvo que por un consumo tan pequeño (pues cada bus gasta 21 millones de pesos-año), por los 200 buses de las troncales serían 4.200 millones de pesos-año, lo que no ve significativo. "Eso no son platas, no son ahorros, ahí no hay una cosa significativa para la ciudad".
Lo comparó con que dentro del consumo del transporte público es menos del uno por ciento y tendría que ser muchísimas veces esa cifra. "El ahorro de combustible es despreciable", sostuvo.
Sin desdeñar que cada vez se deben tener sistemas más limpios, dijo que avanzar ahora haría una limpieza gigantesca en el ambiente de la ciudad, y pararlo la detendría.
Hacerlo así, subrayó, es empezar a ahorrar en lo ambiental de manera significativa, porque entrarían 1.000 buses (entre padrones y alimentadores) contra los 2.600 de motores viejos y que además de su propio consumo congestionan las calles, causando otro gasto en los demás automóviles, al detener el tráfico.
Frente a la posición del sector académico que insiste en el sistema eléctrico, expresó que pararlo por esa expectativa es mucho más costoso, incluso desde el punto de vista ambiental.
En cada momento, apreció, la ciudad tendrá que hacer muchas más adiciones a las troncales del metroplús, y entonces se puede estudiar si se hacen con un tranvía o con un sistema eléctrico, además porque en cada situación las condiciones económicas cambian.
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