Un juzgado local ordenó la captura del ex jefe de seguridad de la presidencia, Carlos Quintanilla, por su presunta participación en el espionaje con micrófonos y cámaras al presidente guatemalteco Alvaro Colom, su esposa y el vicepresidente.
"La orden de captura es por los delitos de interceptación de comunicaciones, revelación de secretos e incumplimiento de deberes", dijo el sábado a la AP el fiscal contra el crimen organizado, Rony López.
Además de la orden de captura, el juez ordenó también el arraigo del ex encargado de seguridad, por lo que Quintanilla tiene impedimento legal para salir del país.
Colom denunció el jueves que habían descubierto micrófonos y cámaras en su despacho, el de su esposa, la sala de reuniones del gabinete y su oficina particular en una casa del sur de la ciudad.
Como consecuencia del hallazgo, fueron separados de sus cargos Quintanilla, quien era jefe de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS), y el Secretario de Análisis Estratégico, Gustavo Solano, contra quien también se libró una orden de captura.
Colom atribuye el espionaje a redes del crimen organizado, y dijo no tener indicios de la responsabilidad de Quintanilla en los hechos.
Hasta el momento el Ministerio Público ha allanado varias de las residencias propiedad del ex encargado de la seguridad del presidente, y oficinas de las empresas de este, entre ellas una cercana a la sede del gobierno en el centro de la ciudad, sin que hasta ahora se haya logrado detectar evidencias que lo vinculen con el espionaje.
Quintanilla, propietario de varias empresas de seguridad, estuvo al lado del Colom en las tres campañas políticas en las que participó desde 1999.
El ex jefe de seguridad del presidente y su familia, aportó vehículos blindados y helicópteros de su propiedad para la movilización de Colom cuando era candidato.