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HISTÓRICO
JUAN GABRIEL URIBE
  • JUAN GABRIEL URIBE |
    JUAN GABRIEL URIBE |
Por YOHIR AKERMAN | Publicado el 15 de octubre de 2012

El ministro de Medio Ambiente demostró en muy poco tiempo su desconocimiento de la cartera que maneja. Según La Silla Vacía, en la instalación del V Congreso Internacional de Medio Ambiente, el Ministro Juan Gabriel Uribe sorprendió a los asistentes del evento por su incompetencia y la debilidad de sus palabras.

Su discurso ratificó lo que muchos aseguraron al momento de su sorpresivo nombramiento y es que Uribe no sabe de esta materia.

Según La Silla Vacía, sus palabras, que la mitad de su experta audiencia ya había escuchado en otra conferencia previa a cargo del mismo Uribe sobre Cambio Climático, fue sobre la Constitución de 1991 y sus artículos ambientales, pasando por la historia del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, y terminando en un repaso de algunos retos históricos.

Al ser preguntado por los asistentes específicamente sobre los desafíos estratégicos actuales para Colombia en esta decisiva materia, el ministro se resbaló intelectualmente cayendo en una laguna de lugares comunes y ahogando a su audiencia en mayores interrogantes que certezas.

Impresentable.

Como el mismo Uribe lo explicó en una entrevista a El Espectador titulada ‘Medio ambiente es el nombre de la paz’, esa cartera goza con un gran equipo técnico, pero necesitaba una mejor vocería política con tonelaje para zanjar los retos del gabinete. Esos son los energéticos y climáticos, pero esencialmente los desafíos por la exploración de la minería nacional.

¿Pero entonces cuál ha sido esa vocería de Uribe frente al tema específico de la minería y el daño al Medio Ambiente?

Pareciera que fuera de enviar unas ideas de 140 caracteres de peso por medio del twitter del Ministerio, y unas declaraciones reactivas, confusas y débiles ante algunos medios, no hay mucho más.

Es claro que no se puede ser pasivo ni paciente frente a los perjuicios irreparables que producen en el medio ambiente y el tejido social, la actividad minera (legal e ilegal) y la mala inversión de las regalías que esta genera.

También es cierto que los ingresos mineros y petroleros se han hecho imprescindibles para sostener algunas actividades del Estado, lo cual plantea un desafío realmente complejo y, por lo tanto, una tarea que requiere acciones cuanto antes para que se siga haciendo pero de la mejor manera.

Uribe ya lo expresó al decir que el medio ambiente es paz. Y siendo la explotación minera uno de los puntos del acuerdo de las conversaciones exploratorias que se adelantan ahora en Oslo con la guerrilla de las Farc, las acciones frente a esto se necesitan ya.

Por su discurso en el Congreso Internacional de Medio Ambiente, y su falta de claridad e inacción frente a la exploración minera, quedan más dudas que seguridades sobre la idoneidad de Uribe en esa cartera.

Su experiencia como abogado, periodista y político es bienvenida para el Ministerio, pero sólo si se preocupa por entender las prioridades de su gabinete, asimilar los elementos técnicos de esto y trabajar en hacer la tarea. Por ahora nada de eso se ha visto.