Apelando de nuevo a quebrantos de salud, Alirio de Jesús Rendón Hurtado, alias "el Cebollero" consiguió que un juez de Medellín le concediera la casa por cárcel mientras termina el juicio en su contra por el delito de lavado de activos agravado.
La boleta de suspensión de la orden de encarcelamiento fue recibida en la tarde ayer en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, donde Rendón permanecía recluido desde el pasado 21 de julio, luego de un traslado desde la cárcel de Palmira para cumplir con una diligencia judicial.
Nueve días antes, el 12 de julio, había sido enviado a esa prisión como parte de un traslado masivo de 17 jefes de combos y bandas de "alta peligrosidad", según el Inpec, por considerar que había "indicios" de que "mantenían control de grupos delincuenciales" desde la cárcel de Itagüí.
Según el Inpec, el beneficio de la casa por cárcel fue concedido por el juez Primero Penal del Circuito, Humberto Navales Durango, "respondiendo a la solicitud de la defensa del interno, que argumentó graves problemas de salud".
El abogado defensor invocó derecho a la vida, con el argumento de que en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí no tenían los recursos para atender la enfermedad cardiaca de su cliente, informaron fuentes policiales.
La decisión judicial indica que Rendón Hurtado debe permanecer las 24 horas del día en su residencia y que su estado de salud será constatado cada tres meses.
El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, criticó la decisión en su cuenta de Twitter: "Juez concedió libertad por problemas de salud al cebollero, cabecilla criminal de Medellín. ¿Se puede doblegar el crimen así?".
Rendón Hurtado fue capturado el 20 de mayo de 2008 en un apartamento ubicado en el sector de El Poblado, en Medellín, señalado por las autoridades de ser unos de los jefes de "la Oficina" y cabecilla de la banda "la Unión", que delinque en Itagüí. Hasta ese momento Rendón era reconocido como un empresario de la Plaza Mayorista y un distribuidor de licores.
Meses después consiguió su libertad por vencimiento de términos y en 2009 volvió a ordenarse su captura, la cual se produjo en un hospital de Medellín, donde Rendón se entregó y fue internado, aquejado, según expuso él mismo, por problemas cardiacos.
Líos judiciales
Alirio de Jesús Rendón se encontraba preso por un proceso vigente en su contra por el delito de lavado de activos agravado por su pertenencia a la banda "la Unión".
En marzo de 2010, el Juez Segundo Especializado de Medellín lo condenó a 50 meses de prisión por el delito de concierto para delinquir.
Aunque durante los dos años que duró el proceso judicial en su contra, Rendón Hurtado siempre negó su pertenencia a una organización criminal y señaló que era víctima de una persecución, se acogió a sentencia anticipada al reconocer que integraba la banda de Itagüí.
El juez le concedió la rebaja de una tercera parte de la condena que establece la ley penal por aceptar cargos y acogerse a sentencia anticipada. Esta pena ya la cumplió debido al tiempo que suma recluido desde 2008.
Días después, Rendón Hurtado intentó obtener la libertad condicional argumentando graves problemas de cardiacos, que condujeron varias veces a su hospitalización.
Sin embargo, el Juez Segundo Especializado de Medellín, Tomás Serrano, quien lo condenó a 50 meses de prisión por concierto para delinquir, negó en marzo de 2010 la solicitud de libertad condicional, por considerar que su enfermedad se podía tratar en prisión.
Ahora, otro juez le concede la casa por cárcel por razones de salud.
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