En esta columna continúo la reflexión sobre este tema, planteado en recientes observaciones de los lectores que ven en la interacción del periódico algunas dificultades para publicar sus comentarios.
El anuncio del Editor General, Francisco Alberto Jaramillo, sobre los nuevos recursos administrativos, periodísticos y tecnológicos, seguramente contribuirá a la mejor relación de los lectores con los periodistas y de los primeros entre sí.
La conversación de los lectores está a la orden del día. Lo hacen los usuarios cada vez con mayor frecuencia a través de las redes sociales. Y aspiran los medios y las audiencias a potenciar este diálogo útil y necesario, como desarrollo del derecho a la información y la participación activa en la construcción de la agenda de los medios de comunicación.
Los lectores ya no se resignan a recibir pasivamente los contenidos que el medio de comunicación desee publicar. Ahora, cuando hay exceso de información, el lector, más activo y más crítico, quiere, y tiene derecho, a participar en la definición de los asuntos de que se ocupa el medio. Y, también, está cada vez más ansioso de comentar los hechos y de establecer una conversación con los demás lectores. Este es un cambio sustancial en periodismo, de forma y de fondo, que se está dando hoy en el mundo entero.
"El periodismo del futuro debe estar más interconectado y ser más transparente e interactivo. Deberá ser participativo durante el proceso de producción y difusión. Contará con múltiples plataformas en lugar de ser lineal. Pasará de ser una fábrica de artículos manufacturados a ser una industria de servicio, el eje de un proceso en creación. La "fortaleza" de las redacciones corporativas y profesionales será reemplazada por una red que incluirá a la sociedad civil, los individuos, las compañías y los gobiernos como grupos y como personas", expresa Charlie Beckett, director general de Polis, Centro de Análisis Periodístico de la London School of Economics y del London College of Communication, del Reino Unido.
Al frente de los medios de comunicación se necesitan periodistas, aliados de los lectores, que ordenen esta sobrecarga de datos. Y que le impriman la autoridad y la credibilidad que las audiencias reclaman. El periodista es como un gran editor de la realidad que pone la actualidad y la relevancia de los hechos en primera línea y, por supuesto, los principios éticos y periodísticos en la base de su misión profesional.
En este nuevo orden, en el que se presentan los medios de comunicación ahora, se requiere de un proceso de educación del público para que los lectores se apropien y adquieran las competencias necesarias y participen en una conversación útil y respetuosa de los derechos humanos. Los currículos de las escuelas y colegios debieran facilitar este aprendizaje. También, pienso que los medios tendrán que poner a la mano manuales de uso y, sobre todo, mecanismos de respuesta ágiles y claros para hacer posible y fluida la conversación de los lectores.
*Defensor del lector de EL COLOMBIANO
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