Carlos Iván Márquez, director de Gestión de Riesgo, es la persona encargada por el Gobierno Nacional para poner la cara y emprender acciones cada vez que se presenta una tragedia invernal.
¿Qué aprendimos de la temporada pasada?
"Se recordó que Colombia es un país de trópico donde cada año tenemos dos temporadas de lluvias. Aprendimos en el tema de conocimiento de riesgo, que las temporadas de lluvia pueden estar acompañadas de otros fenómenos como La Niña y que no nos podemos preparar solo para el fenómeno recurrente.
También se aprendió que las alertas tempranas y las evacuaciones preventivas tienen que trabajarse con las comunidades para garantizar la preservación de la vida.
Se aprendió que la vulnerabilidad es un factor muy importante para evaluar los efectos que se pueden dar porque, por ejemplo, la saturación de los suelos le da una gran vulnerabilidad al territorio. Este un país con tres cordilleras y que los deslizamientos son una amenaza muy grande y que hay que cambiar esquemas desde los planes de ordenamiento territorial, los planes de desarrollo y la cultura de las comunidades".
Hay tragedias que se repiten: los derrumbes en La Línea, las inundaciones en el Valle del Cauca, la sabana de Bogotá...
"Estas son zonas vulnerables donde se han hecho acciones preventivas. El río Bogotá es una situación que se presenta de forma repetida, para esta oportunidad se ha venido trabajando en lo técnico y desde mayo que tuvo una afectación muy grave.
El río tiene 200.000 metros cúbicos de sedimento menos, se hizo un trabajo en jarillones, se montaron en la parte media y baja costales de polipropileno para hacer contención. Si no se hubiera hecho ese trabajo habría sido más grave porque el río recibió por las lluvias una gran cantidad de agua.
Con el Banco Mundial se está haciendo un préstamo para recuperarlo y hacer un manejo más efectivo.
En la infraestructura se sabía de la vulnerabilidad de La Línea porque cayó agua que no había caído en 50 años.
El plan de contingencia en transporte ha estado preparado para la atención rápida, no ha habido un lugar al que no se llegue de forma inmediata con maquinaria, equipos, personal. El Ministerio está trabajando para que la malla vial tenga una solución definitiva".
Las inundaciones de La Mojana y el Chocó se repiten cada seis meses.
"El Gobierno planteó un estudio para la solución definitiva de La Mojana. Con Planeación Nacional y la Universidad Nacional se trabaja en un proyecto de gran magnitud. Pero los efectos este año son menores.
Chocó es una región golpeada por las temporadas de lluvia, se han hecho esquemas para trabajar con comunidades, el Departamento y los municipios. Gran parte de la cooperación internacional está en proyectos con la comunidad (...). Hay trabajo amplio no se ha descuidado asistencia pero el reto es la preparación".
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