La policía de México liberó este sábado a dos periodistas que habían sido secuestrados el lunes pasado por supuestos narcotraficantes, en momentos en que el crimen organizado busca silenciar a los medios.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) dijo en un comunicado que liberó a los camarógrafos Javier Canales y Alejandro Hernández, quienes habían sido secuestrados en la norteña ciudad de Torreón, en el estado de Coahuila, fronterizo con Estados Unidos.
Medios locales reportaron en la semana el secuestro de cuatro periodistas en la zona tras cubrir un escándalo de corrupción en una cárcel del cercano estado de Durango, en el que supuestamente los reos salían a cometer matanzas.
"Esta madrugada se realizó un operativo en Gómez Palacio, Durango en el que fueron rescatados los camarógrafos Javier Canales Fernández y Alejandro Hernández Pacheco", dijo la SSP.
Medios locales han reportado que otro de los periodistas secuestrados, Héctor Gordoa, había sido liberado el jueves. No quedó clara la situación del cuarto reportero secuestrado, identificado por medios como Oscar Solís.
El Gobierno no ofreció detalles acerca de la operación de rescate.
La violencia del crimen organizado ha ido en aumento en los últimos años en México, mientras el presidente Felipe Calderón lucha una guerra contra los cárteles del narcotráfico.
Paralelamente, han aumentado los ataques contra periodistas y medios de comunicación, a medida que los narcos buscan silenciar a los reporteros.
Desde el 2006, al menos 30 periodistas han sido asesinados en México, uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer la profesión, según el Comité para la Protección de Periodistas, con sede en Estados Unidos.