El mercado bursátil en Colombia se ha convertido durante los últimos años en el trampolín de compañías nacionales y extranjeras que han encontrado en la bolsa nuevas fuentes de financiación.
Este ejemplo quiere ser replicado por equipos de fútbol locales, que trabajan para poner al día sus finanzas y convertirse en sociedades aptas para ingresar a la Bolsa de Valores de Colombia.
La idea ha sido bien recibida por parte del mercado, tanto así que un grupo de 24 inversionistas ya trabaja para que el Club Deportivo los Millonarios pueda llegar a la BVC antes de finalizar 2010.
No obstante, existen voces que señalan que el fútbol colombiano no está listo para saltar a la bolsa, teniendo en cuenta el manejo financiero que han tenido estas entidades durante las últimas décadas, el origen de sus recursos y su estructura societaria, lo cual haría poco viable que el fútbol y la bolsa vayan de la mano.
Temas como el código de buen gobierno (requisito para ingresar a la BVC), la conversión de entidades sin animo de lucro a sociedades anónimas, el plan de negocios y las autorizaciones necesarias ante la Superfinanciera, aparecen como los principales retos para llegar a la bolsa.
Luego de cumplir con los requisitos exigidos por la BVC y la Superfinanciera, los equipos tendrían un reto aún mayor, demostrar que el fútbol en la bolsa puede ser considerado como una inversión rentable y no sólo un sueño para los aficionados al deporte.
Los ejemplos de este tipo de procesos en el fútbol mundial abundan. Uno de los casos más cercanos es el de la Sociedad Azul Azul, propietaria del Club Universidad de Chile y que ingresó la Bolsa de Santiago en 2008.
De acuerdo con Asobolsa, la llegada de algunos equipos de fútbol al mercado será una oportunidad más para todos los actores involucrados y las comisionistas además de estructurar las emisiones, van a buscar que la demanda por este tipo de valores se incremente y en esa medida abrir espacios adicionales para la entrada de nuevos equipos.
"En el contexto nacional e internacional, el equipo de fútbol que esté inscrito en bolsa logra una diferenciación positiva frente a otros equipos y mejora su good will, no sólo frente a su hinchada, sino también hacia el público en general", señaló el presidente de Asobolsa, Emilio Archila.
El interés por parte de los clubes por llegar a la bolsa es evidente. De hecho ya se han realizado contactos entre comisionistas y clubes que están empezando a diseñar los planes con los que nuevas instituciones llegarían a la bolsa.
De acuerdo con la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor), cerca de ocho equipos en Colombia se encuentran desarrollando sus planes para convertirse en sociedades anónimas y ampliar de esta forma su base de accionistas.
Si bien se adelanta un proyecto de ley que permitiría cambiar la estructura societaria de estas organizaciones, su demora durante la última legislatura generó que los equipos buscaran nuevos caminos para poderse convertir en sociedades anónimas.
"Definitivamente los clubes en Colombia han tenido un manejo empresarial disperso y el ingreso a bolsa requiere no solo tener contabilidad clara, sino una disciplina que hace que las compañías se vuelvan bastante juiciosas", señaló el vicepresidente de Global Securities, Andrés Ortiz.
De acuerdo con el directivo, "los hinchas del fútbol están listos para recibir a sus equipos, pero los clubes colombianos no están organizacionalmente listos para ser emisores del mercado de valores".
En la actualidad, el fútbol colombiano cuenta con 36 equipos profesionales, potenciales emisores del mercado de valores que podrían ampliar la oferta de títulos existentes en la BVC. No obstante, de dicha lista sólo tres se han convertido a sociedades anónimas.
La experiencia internacional muestra que las acciones de los clubes responden más a factores deportivos que a las valoraciones de dichas entidades como negocio. Así las cosas, el resultado de un juego podría generar cambios en los precios; la eliminación de un torneo, tumbar las acciones; o una inesperada victoria, generar grandes valorizaciones.
Este tipo de factores difieren de la lógica del mercado, en el que los análisis de las compañías se hacen teniendo en cuenta una serie de variables económicas que pueden ser calculadas con meses de anterioridad. Según expertos, dejar una inversión a la suerte de un partido de fútbol, no sería recomendable, mientras que quienes respaldan la idea señalan que esta sería una alternativa para dar dinamismo al mercado y sumarle millones de inversionistas.
"Hay que verlo con fines lucrativos":Jesurun
El fútbol colombiano no es ajeno a las transformaciones que viene sufriendo el deporte rey en el mundo entero. Como consecuencia, los clubes deportivos han pasado de ser fuente de entretenimiento a grandes empresas que generan millonarias sumas de dinero por concepto de derechos deportivos, transmisiones televisivas o venta de camisetas.
Si bien el fútbol colombiano aún está lejos de dicha realidad, es claro que las entidades deportivas se están encaminando a convertirse en empresas que participen activamente de la economía del país.
Esta iniciativa es apoyada por la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor), encabezada por su presidente Ramón Jesurun, quien asegura que "hoy el fútbol tiene que ser mirado con otra óptica, es importante que se vea con fines lucrativos, que los socios tengan el ánimo de obtener utilidades por el dinero que invierten como en cualquier otra actividad económica".
Como una muestra del apoyo a los clubes de fútbol colombianos, la Dimayor lleva años impulsando la que es conocida como la Ley del Deporte, que busca que los 36 clubes profesionales colombianos puedan convertirse en sociedades anónimas.
"Uno de los grandes objetivos que hemos tenido en el fútbol profesional colombiano es poder transformar empresarialmente a los clubes dentro de la estructura actual. Llevamos varios años buscando una ley que nos permita hacerlo, desafortunadamente en esta legislatura que acaba de terminar no tuvimos la suerte para que finalmente se convirtiera en ley. Pero estamos trabajando a través de todos los canales para que muy pronto los equipos colombianos puedan ser sociedades anónimas", señaló el directivo.
Respecto a la posibilidad de que los clubes de fútbol busquen convertirse en sociedades anónimas mediante caminos diferentes a la Ley del Deporte, Jesurun señaló que la Dimayor ha dado su total apoyo a estas entidades. "En un corto o mediano plazo los 36 clubes del fútbol profesional colombiano van a terminar adoptando este tipo de estructura.
Inversionistas están listos
Uno de los principales interrogantes a la hora de convertir a los equipos de fútbol en empresas que puedan listar sus activos en bolsa, es conocer el interés que despiertan estos como alternativa de inversión.
"Los inversionistas ya están listos, sólo se encuentran esperando que esto se cristalice para incursionar en el tema bursátil con los clubes. No hay ninguna duda que cuando esto sea una realidad, va a generar un interés de grandes proporciones", aseveró Jesurun.
Adicional al interés que pueda despertar la llegada del fútbol a la bolsa, los potenciales inversionistas de estas compañías serían los millones de hinchas con los que cuentan los equipos colombianos, que podrían ampliar el número de personas naturales que participan del mercado bursátil.
Aunque con tropiezos, tal parece que el camino se está abriendo, y sólo falta que los clubes den el salto y decidan ingresar al mercado de capitales.