Con reclamos a que se honre la palabra y se respete la región, líderes del Suroeste protestaron por el incumplimiento del Ministerio del Transporte en la reanudación de las obras de la doble calzada Ancón Sur-Primavera.
La razón de la inconformidad se apoya en que un asistente del Ministerio, notificó por escrito, el pasado 31 de mayo, que los trabajos se activarían a mediados de junio, y tres días después el propio titular de ese despacho, Germán Cardona, lo ratificó en un encuentro con Amigos 80 en el Club Unión.
Pero terminó junio, comenzó julio, la parálisis continúa y la afectación aumenta para los usuarios y transportadores que tienen que padecer más tiempo de recorrido por una vía intransitable.
Para la directora ejecutiva de la Cámara de Comercio del Aburrá Sur, Lillyam Mesa Arango, el Gobierno tiene que honrar su palabra y no hacerle promesas a la ciudadanía que no se cumplen.
"Que respeten la región, ¿desde cuándo nos tienen que van a empezar los trabajos y nada?", protestó la dirigente, y advirtió que el Estado se tiene que cuidar de dar fechas que no cumple.
Cuando se reveló la fecha del 15 de junio, comentó que fue incrédula por la tramitomanía estatal, pero pensó que por tardar se haría antes de terminar el mes. Como la obra sigue detenida, recalcó que la parálisis contribuye a la inseguridad y la economía se resiente por sobrecostos en la movilidad.
El malestar del alcalde de Caldas, Luis Guillermo Escobar, no es menor, porque -se queja- llevan varios meses diciendo que van a arrancar y no pasa nada. "Para Caldas, el Suroeste y el Occidente del país es nefasto que sigamos padeciendo la negligencia del Gobierno Nacional", afirmó.
Lo que se tenía proyectado para 28 meses -enrostra- ya va en 40 meses y el cronograma se cuelga más.
En particular, en Caldas, señaló que la obra suspendida genera grandes pérdidas económicas porque proyectos como las dos zonas francas que están localizadas en terrenos aledaños a la variante, no pueden arrancar porque los inversionistas no ven motivación.
"Y todas las quejas son contra Caldas por los tacos de fines de semana, cuando se presenta un colapso vial por tantos vehículos, así tengamos un plan de contingencia con agentes", expresó.
Pero así lo perciben los usuarios cotidianos como el párroco de Valparaíso, Juan Manuel Posada, quien sostuvo que una vía en ese abandono frena el turismo, las actividades comerciales y también las pastorales.
El sacerdote llamó la atención de cómo en Bogotá, con todas sus dificultades, se pudo activar la carrera 26, cuando tenía a los mismos contratistas que frenaron la doble calzada Ancón-Primavera. "Quienes piensan gobernar, que demuestren su capacidad de liderazgo ahora para que el pueblo se los reconozca", exhortó.
Lleno de razones, el secretario de Obras Públicas de Sabaneta, Oscar Osorio, señaló que a la comunidad se le crean expectativas de que van a reanudar pronto y así planea su desarrollo, pero se le incumple.
Con la obra abandonada -agregó- en la vía queda material que representa peligro y la señalización desaparece o se deteriora con el tiempo, cuando hay sitios con desniveles de 1,50 a 2,0 metros de altura.
Y el movimiento de tierras en la parte baja de los taludes -dijo- llevó a muchos propietarios a concluir que son la causa de la inestabilidad de sus predios pero si así fuera, con la obra detenida, se pueden acelerar esos procesos.
Mientras tanto, en la Cámara de Comercio del Sur miran, como si fuera una burla, el documento que envió Oscar Cifuentes de la Dirección de Infraestructura del Mintransporte, donde notificó la reanudación de las obras a mediados de junio.
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