El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, presenta los avances de la cooperación que durante 15 años han hecho las dos ciudades para transformarse social y económicamente.
Medellín y Barcelona tiene mucho en común. Ambas ciudades coinciden en sus principales apuestas de desarrollo: la innovación, la tecnología y ser líderes en centros feriales.
El alcalde de Barcelona,
Xavier Trias, presidente del Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (Cideu), cuyo XII congreso terminó ayer en Medellín y uno de los participantes del séptimo Foro Urbano Mundial, presenta los principales planes que está ejecutando para sacar su ciudad de la crisis económica.
En entrevista con El Colombiano, deja claro que buscar alternativas a la crisis ambiental y el modelo de crecimiento son los principales retos de las ciudades en el siglo XXI. Además, revela detalles de su apuesta por consolidar a Barcelona como una urbe inteligente.
¿Cuál es su visión de una ciudad innovadora, sostenible y energéticamente autosuficiente?
"Estos tres conceptos —innovadora, sostenible y energéticamente autosuficiente— forman parte de la apuesta transversal que estamos haciendo en Barcelona para convertirnos en un paradigma de ciudad inteligente. Estamos impulsando un nuevo modelo de ciudad, basado en la tecnología.
Hace pocas semanas, Barcelona fue escogida como Capital Europea de la Innovación. La Comisión Europea destacó el uso que hacemos de las nuevas tecnologías para ponerlas al servicio de las personas. Una apuesta que hacemos aprovechando todo nuestro potencial de futuro y creando un ecosistema innovador formado por el gobierno, las empresas, las universidades y los centros de investigación".
¿Cómo ayuda la tecnología a la vida en Barcelona?
"Esta apuesta nos ayuda a mejorar el funcionamiento cotidiano de la ciudad: sensores que identifican las plazas de aparcamiento libres, aplicaciones móviles para pagar el estacionamiento regulado, sensores en los contenedores que transmiten en tiempo real a la central de recogida de residuos su nivel de carga, puntos de recarga para vehículos eléctricos o farolas que ajustan el nivel de luz en función del movimiento que detectan y el flujo de personas en la calle.
También estamos introduciendo la tecnología de la información para mejorar el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos, a través de servicios como el de la teleasistencia y geolocalización, con detectores de humo, de gas y de caídas en los hogares de personas mayores, entre otros".
Medellín comparte con Barcelona su interés por atraer la inversión en tecnología. ¿Qué podemos aprender de ustedes en pensar la ciudad como un hub tecnológico?
"Barcelona y Medellín se han ido acompañando en sus transformaciones urbanas y sociales durante los últimos quince años. Por eso nos sentimos muy satisfechos de que ahora estemos también colaborando para convertirnos en ciudades líderes en innovación y hubs de empresas de la economía del conocimiento.
En 2011 y 2012, hemos estado colaborando en la puesta en marcha de un distrito tecnológico en Medellín, a partir de la experiencia del Distrito de la Innovación 22@Barcelona. Hoy nos sentimos muy satisfechos de que el proyecto Ruta N esté ya contribuyendo a consolidar a Medellín como una ciudad de referencia en ciencia, tecnología e innovación en América Latina. Una experiencia de la que ambas ciudades estamos aprendiendo".
¿A qué se debe apuntar para llegar más lejos?
"Para seguir avanzando como hubs tecnológicos, debemos tener claro que las empresas son imprescindibles para que las soluciones más innovadoras y las últimas tendencias nos ayuden a mejorar el presente y el futuro de nuestras ciudades. Por eso me siento muy satisfecho de que Barcelona tenga alianzas público-privadas con empresas multinacionales como Cisco, Microsoft, Telefónica, Schneider y Alcatel-Lucent, entre otras, para ayudarnos a construir el nuevo modelo de ciudad del siglo XXI.
Nuestra ciudad ofrece los instrumentos adecuados para transferir conocimiento y aprovechar las excelentes sinergias fruto de la colaboración público-privada. Porque una ciudad inteligente es aquella que aprovecha todo el talento y las oportunidades de su entorno para generar un valor añadido".
Otra visión que compartimos es la de ser un referente mundial en la organización de ferias, congresos y grandes eventos culturales y deportivos, prueba de ello es este Foro Urbano Mundial. ¿Qué destaca de lo que está haciendo en este asunto que Medellín pueda tener en cuenta?
"Medellín es una ciudad en crecimiento, con un gran progreso social y económico, que fue distinguida como la Ciudad más Innovadora del Mundo, según el Urban Land Institute y el Wall Street Journal. En este sentido, cuenta con un gran atractivo para realizar ferias y congresos, así como eventos culturales y deportivos de proyección internacional. Prueba de ello es que acogerá el Global Entrepreneurship Congress en el año 2016.
Barcelona y Medellín también pueden aprender mucho la una de la otra en este ámbito. Barcelona es hoy una de las principales ciudades de ferias y congresos a nivel mundial. Somos la ciudad del mundo que ha recibido más congresistas en los últimos cinco años, por delante de Viena. Más de 700.000 personas asisten cada año a congresos, convenciones, reuniones de negocios y viajes de incentivos en nuestra ciudad. Barcelona es también el tercer destino europeo más solicitado, después de Londres y París, para celebrar eventos empresariales este 2014".
¿Cuáles son los eventos más importantes entre aquellos que se realizan en Barcelona?
"Entre los congresos más importantes que acogemos, querría destacar el Mobile World Congress, que en la edición de este año acogió a más de 80.000 visitantes y 1.800 empresas expositoras; o la Smart City Expo, uno de los eventos más destacados a nivel mundial en el ámbito de las smart cities, que el año pasado se celebró también en Bogotá y este año en Kyoto.
Además de estas ferias y congresos relacionados con las tecnologías móviles y la nueva economía de la innovación urbana, acogemos también otros salones de sectores tradicionales muy competitivos y de prestigio internacional como Alimentaria o el Salón del Automóvil.
A su vez, Barcelona se proyecta internacionalmente a través de grandes festivales musicales como el Sónar o el Primavera Sound, que cada año atraen a miles de personas de todo el mundo a nuestra ciudad. Asimismo, desde los Juegos Olímpicos de 1992, Barcelona se ha consolidado como una de las capitales mundiales del deporte. Volvimos a demostrarlo el pasado verano con la organización de los Mundiales de Natación, que fueron todo un éxito".
El eje central del Foro Urbano es la equidad y ciudades para la vida, ¿qué puede aportar usted en este aspecto?
"La equidad y el concepto "ciudades para la vida" son fundamentales en nuestro proyecto para hacer de Barcelona una ciudad de las personas y para las personas. Una ciudad de cultura, conocimiento, creatividad, innovación y bienestar.
Por eso, mi máximo objetivo como alcalde es que Barcelona sea una ciudad de oportunidades para todos y que dé respuesta a los que tienen más necesidades, poniendo la administración al servicio de las personas, promoviendo la implicación ciudadana para que los proyectos sean compartidos y construidos entre todos, fomentando la colaboración público-privada para que nos ayude a canalizar recursos y esfuerzos".
¿Cuáles son las prioridades a las que apunta Barcelona para su desarrollo?
"Todos sabemos cuáles son los dos grandes retos globales a los que nos enfrentamos en el siglo XXI: la crisis ambiental y la crisis del modelo de crecimiento. En este contexto, las ciudades debemos pasar de ser escenario y parte del problema, a ser parte fundamental de la solución.
En Barcelona nos hemos marcado tres prioridades para hacer frente a estos grandes retos: la atención a las personas, especialmente las más vulnerables; la reactivación económica y la creación de empleo; y la definición de un modelo urbano de futuro, con servicios de calidad regidos por unos criterios de excelencia".
Uno de los debates actuales en Barcelona es la necesidad de un plan de choque contra la pobreza. ¿Qué políticas ha venido implementando y cuáles tiene en mente?
"Nuestras políticas sociales son el mejor ejemplo de una Barcelona que lucha contra la pobreza. Una ciudad de valores y de oportunidades para todos, inclusiva y equitativa.
Algunos pueden pensar que la atención a las personas o las políticas de inclusión son sólo gasto. Yo pienso justamente lo contrario. Los recursos que destinamos a ayudar a las personas tienen un retorno social inmenso, porque la atención social no es sólo gasto, sino una inversión de futuro. Una atención que también genera empleo y actividad económica.
En Barcelona, la atención social la ofrecemos de acuerdo a un nuevo paradigma de intervención. Una estrategia compartida entre el Ayuntamiento y el Tercer Sector Social, que nos permite atender a los ancianos, discapacitados y dependientes, dar cobertura a las necesidades básicas de alimentación de las personas o ayudar a todas aquellas familias que son víctimas de la pobreza energética y no pueden pagar los suministros de sus hogares".
¿Cómo aborda el déficit de vivienda en su política social?
"La vivienda es otro de los derechos básicos de las personas y uno de los principales factores de desigualdad social en las ciudades. Por eso, en Barcelona las políticas de vivienda están destinadas a luchar contra estas desigualdades y están dirigidas a personas y familias que no disponen de vivienda y la necesitan, que disponen de vivienda y no la tienen en condiciones o que tienen el riesgo de perderla.
Trabajo y vivienda son las dos condiciones básicas que una persona debe mantener para estar plenamente integrada en la sociedad. Las políticas de vivienda son, pues, políticas sociales. Por eso es necesario potenciar fórmulas que garanticen el derecho a la vivienda de las personas más necesitadas o en riesgo de exclusión.
La construcción de viviendas es sólo una de las líneas políticas posibles. En Barcelona también estamos incidiendo en el parque construido, la rehabilitación, los pisos vacíos, el mercado de alquiler y la gestión del suelo, con la colaboración de todos. Y queremos que la política de vivienda de alquiler asequible esté en el centro de nuestra apuesta de futuro".
Uno de los temas centrales del foro y de las grandes ciudades, es el rol de los jóvenes (que en su caso son los de mayor desempleo) y la equidad de género. ¿Qué viene haciendo sobre este tema?
"El desempleo entre los jóvenes es, en efecto, uno de los principales retos que debemos afrontar en Barcelona. Por eso estamos trabajando para mejorar las condiciones de ocupabilidad de los jóvenes que todavía no se han incorporado al mercado laboral, a través de servicios y programas para ayudarles a encontrar trabajo y, al mismo tiempo, reforzando su formación, acompañamiento y asesoramiento en sectores de futuro como la tecnología móvil, las smart cities y las energías renovables.
Respecto a la equidad de género, desde hace años Barcelona es una ciudad que promueve que las mujeres y los hombres puedan disfrutar de los mismos derechos y oportunidades. Además de la lucha contra la violencia machista, el Ayuntamiento de Barcelona, junto con las entidades del Tercer Sector, fomenta la inserción de las mujeres en el mercado laboral, especialmente de aquellas que están en riesgo de exclusión social, así como la corresponsabilidad de hombres y mujeres en la crianza y la educación de los hijos. Actualmente, desde la Concejalía de Mujeres y Derechos Civiles, impulsamos una iniciativa pionera, el programa "Cambiémoslo", para promover la concienciación, participación e implicación de los hombres en la equidad de género. Se trata de un conjunto de acciones específicas dirigidas a los hombres para que se sumen y se comprometan, de forma activa y junto con las mujeres, en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria a través del fomento de valores, actitudes, comportamientos y relaciones de respeto".
Finalmente, una prioridad para el futuro de las ciudades es combatir la desigualdad entre los barrios, ¿qué propone usted sobre esto?
"Además de las políticas sociales y de vivienda que ya le he comentado anteriormente, la propuesta de Barcelona para combatir la desigualdad es un nuevo modelo de ciudad del siglo XXI, basado en la tecnología y la innovación al servicio de las personas.
Estamos impulsando un modelo de barrios productivos a escala humana, donde se pueda vivir y trabajar a la vez, en una ciudad de cero emisiones que conforma una gran área metropolitana conectada a nivel global. Unos barrios donde las personas puedan desplazarse cómodamente a pie, en bicicleta o con transporte público, y donde se fomente el verde urbano, la autosuficiencia energética y la cohesión social.
Esta es la visión a largo plazo que guía todos nuestros proyectos de ciudad, desde los más locales y a escala de barrio, hasta las grandes iniciativas metropolitanas"