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HISTÓRICO
Los murciélagos: esos grandes incomprendidos
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    Los murciélagos: esos grandes incomprendidos |
Por RAMIRO VELÁSQUEZ GÓMEZ | Publicado el 05 de mayo de 2014

Una colonia sana de 1.000 individuos se puede comer una tonelada de insectos al mes. ¡Cuántos serán…

Sin ellos la regeneración natural sería lenta. Son cruciales en la dispersión de semillas. Son los murciélagos, vilipendiados sin razón, asociados con la noche y la oscuridad pero importantes en los ecosistemas.

La función polinizadora que cumplen es sentida, dice Sergio Estrada Villegas, investigador colombiano del Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales. Polinizan árboles como las ceibas y los arrayanes, y en ecosistemas secos lo hacen con los cactus.

Sergio Solari, de la Universidad de Antioquia, y colegas, cuentan que existen 198 especies en el país (7 endémicas), más de un tercio de ellas en Antioquia. Colombia es el segundo en cantidad: Posee el 16% del total, cerca de 1.250 reportados.

Son especies que pertenecen a 9 familias y 67 géneros.

No son, sin embargo, apreciados por todos. "Creo que la problemática actual radica en la mala fama que reciben todos los murciélagos por unos pocos que generan molestias o que pueden afectar sistemas productivos", dice Estrada Villegas.

Una problemática debida a la falta de educación y aprecio por estos animales que no son pájaros ni ratas voladoras como algunos podrían pensar.

Ese temor no era ancestral. Los mayas tenían un dios murciélago que era venerado y la cultura tairona dejó un legado de figuras de hombres-murciélago que pertenecían a una élite que controlaba fuerzas sobrenaturales.

Quizás el temor actual, explica, pudo surgir desde la publicación de Drácula por Bram Stoker y las películas sobre hombres vampiro.

La Red Latinoamericana para la Conservación de los Murciélagos (Relcom) ha identificado cinco amenazas en los países de la región y del Caribe.

Son la pérdida de hábitat, la destrucción y perturbación de refugios, el conflicto murciélago-humano y enfermedades emergentes, el uso indiscriminado de sustancias tóxicas y amenazas emergentes como las turbinas de energía eólica.

Lo nacional
Para el investigador, en Colombia hay mucho por hacer. "Somos pocos pero comprometidos y creemos que una vez la gente conozca más sobre los murciélagos nace un sentido de empatía que permite acciones claras y concretas en pro de su conservación".

El Programa para la Conservación de Murciélagos de Colombia, coordinado por la Fundación Chimbilako, trabaja en Santander para "conocer y proteger un sistema de cuevas que sirven de refugio a un importante número de especies".

Son las cuevas en el cañón del Chicamocha.

Y con Ministerios de Ambiente y Salud se ha trabajado para actualizar los protocolos para el manejo de la especie que se alimenta de sangre y afecta los sistemas productivos.

Los vampiros
La mala fama puede venir en parte por los vampiros, aunque exagerada. "Un vampiro es un tipo de murciélago y hay tres especies de murciélagos que consumen sangre pero solo una que genera conflicto de manera importante con los sistemas productivos", aclara Estrada Villegas.

Sus características les permiten alimentarse de sangre. No tienen cola, poseen nariz como la de los cerdos y unos dedos pulgares alargados.

Los murciélagos, únicos mamíferos voladores gracias al aleteo de sus brazos membranosos. "En América todos usan la ecolocación en mayor o menor medida para navegar y buscar alimento".

Y contrario a lo que se piensa no son ciegos ni sordos. Tienen buena visión. Un animal estigmatizado sin razón.