A solas, en teoría, porque al frente tendrá a un público atento y cómplice de sus emociones, su pasado y sus sueños. Cerca, muy cerca, queriéndose alejar del mito que la convirtió en una de las grandes estrellas colombianas, así queremos ver a Margarita Rosa de Francisco también en Medellín.
A solas , la obra donde actúa, canta sus canciones y recuerda lo mejor de su carrera, se estrenó este viernes en el Teatro La Castellana de Bogotá y desde ya promete una gira nacional.
Dos días antes, en plenos ensayos, la artista conversó con EL COLOMBIANO y lo hizo sin prisas, sin ahorrar palabras porque la Margarita de ahora, aunque "a solas", se nota más abierta, sin misterios.
¿En A solas qué tanto veremos de Margarita Rosa de Francisco, una mujer que poco figura en las revistas de chismes?
"La verdad es que se va a ver un momento muy personal mío. No quiere decir revelar intimidades de mi vida, aunque sí logro contar algunas cosas que tienen mucho que ver con mis emociones, mis sentimientos. Lo que sí creo es que la gente se va a encontrar con una persona real que está lejos del mito alrededor del nombre mío y que crece en torno a los actores en general".
¿Y de ese mito de Margarita Rosa, qué es lo que más le pesa, de lo que más se quiere desprender?
"Estar perfecta todo el tiempo, cumplir con esa imagen de que esta mujer es una cosa por allá lejos y que no es de carne y hueso. Entonces aquí rompo con esa distancia. La gente siempre me ha dicho que yo tengo un halo distante y de misterio y no sé qué, y yo creo que aquí la gente me va a sentir muy, muy cerquita, porque estoy hablando con el corazón, contando las cosas que sé y afrontando también muchos demonios y fantasmas ante la audiencia. Va a ser una experiencia muy humana".
¿Por qué llegó el momento de compartir tantas cosas que tenía guardadas por dentro?
"Porque llevo muchos años escribiendo música y todo partió de querer cantar mis canciones. La música mía no se ha escuchado casi en la radio, no ha sido comercial y yo nunca tampoco he hecho mucha fuerza para que esa música se conozca. Me ha dado un poquito de miedo y de pena cantar mis cosas, y como que ya llegó el momento en el que parece que todas las canciones me gritaran 'cántenos ya y hágase cargo de nosotras'. Partí de ahí, me inventé un universo para cantar mi música y lo acompañé con muchas otras cosas que pensé que la gente estaría interesada en ver".
Usted es muy activa en Twitter. Cuenta allí, por ejemplo, que los ensayos han sido muy agotadores, que ha dormido poco y hasta ha delirado...
"Nunca había hecho teatro y entonces me asaltan todos esos sustos de los que me hablaban mis colegas: qué tal se me olvide hacer esto o qué tal que me caiga... ¡una cantidad de ideas espantosas!. Sueño, por ejemplo, que llego al escenario y se me olvida todo lo que tengo que hacer".
¿Cuál es el momento de la obra donde pone más esfuerzo?
"Todo es importante. Cuando uno solo es el que sostiene todo, cada paso es importante. Cada minuto y medio cambia el clima, las luces, el tono del show. El espectador pasa por muchas emociones: a veces se alegra, a veces se emociona, a veces se ríe, le pasa de todo".
Confiesa usted en Twitter que no es una mujer de rezar mucho. ¿A quién se encomienda?
"Yo he sido muy psicoanalítica, digamos. He sido poco de rezar. Hoy en día le pido al Espíritu Santo o a cualquier ser de luz con el que yo me pueda conectar porque el ego y la mente lo que hace es confundirlo a uno. La mente es arrogante pero toca agachar la cabeza y decir: 'Dios mío, ayúdame'".
¿Se siente más tranquila con la vida?
"Definitivamente sí. Me siento más tranquila con mi forma de ser, me siento más de acuerdo con la persona que soy y, fuera de eso, me sigo corrigiendo y aprendiendo. ¡Me faltaba sacarme este clavo y soy víctima de mi propio invento!".
¿Por qué dice que el personaje de Paraíso Travel , una mujer tan dura y tan desagradable físicamente, es la que más le ha gustado interpretar?
"No sé. Cuando la hice a ella me conecté muy fácil con esta mujer que alguna vez fue alguien importante y luego se marchitó, pero tiene una veta muy tierna de su personalidad borrachita. Me inspira como mucha consideración y ternura. Me gusta hacerla. Me siento rico, libre y no tengo que estar bonita en la foto. ¡Y canta!".
¿Y qué hay de esos personajes donde usted mantenía esa imagen primorosa, como Gaviota?
"A Gaviota le debo mucho del éxito que he tenido si a eso se le puede llamar éxito. Me encantó hacerla, su personalidad y su acento. Y sobre La Niña Mencha... realmente yo ni siquiera estaba segura de ser actriz. Yo nací actriz pero en ese momento no lo tenía claro, así que tiene el encanto del primer amor".
Siempre que la vemos luce más bonita y sana, ¿cómo se cuida?
"Soy muy estricta con mi ejercicio, entreno todos los días, me alimento muy sanamente, tomo muy poco trago y para estos shows tengo que estar completamente lúcida. Yo veo que también voy estando más de acuerdo con mi edad. Yo tengo 45 años, no me los quito pero tampoco me los pongo, y siento que me gusta la edad que tengo y cómo he vivido. Lo admito: me cuido mucho, mucho".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8