El gobierno federal decidió triplicar la presencia de la policía federal en el estado occidental de Michoacán, tras una inédita contraofensiva del narcotráfico que incluso le hizo una insólita propuesta de pactar, ya rechazada por las autoridades.
La vocera de la Secretaría de Seguridad Pública federal, Verónica Peñuñuri, dijo el jueves a la AP que en Michoacán comenzaron a ser desplegados 1.000 efectivos, que se sumarán a los 300 que había. Los policías estarán apoyados por helicópteros y vehículos blindados.
Informó que los primeros llegaron el jueves y se espera que en las siguientes horas se complete el despliegue.
"Van a estar llegando para reforzar las operaciones que se están llevando a cabo en Michoacán", señaló.
Tras la captura de un importante cabecilla del cartel de La Familia el sábado, la organización criminal lanzó una contraofensiva que ha dejado 18 policías federales muertos, incluidos 12 agentes que fueron torturados y apilados al lado de una carretera.