Por lo visto en el campo, el 1-0 en contra del Once Caldas parece injusto. Fue el equipo que propuso, fue el que generó las opciones y fue el que hizo méritos para ganar el partido. Al frente se encontró con un rival que lo esperó en su zona defensiva y en un descuido en la mitad del campo, marcó la diferencia.
El Once Caldas cayó 0-1 con Millonarios este domingo en el Palogrande en la disputa de la tercera fecha de la primera fase de la Liga Postobón II-2011. El único gol del partido lo marcó José Luis Tancredi a los 29 del segundo tiempo, después de llevar la pelota por la mitad del campo y acomodar un remate que no alcanzó a atajar Juan Carlos Henao.
Este domingo el Once Caldas no supo y no pudo sortear la barrera defensiva que le planteó el rival. A los 19 minutos del primer periodo, todavía los porteros eran dos espectadores, más aún el guardameta local, al que le llegaron por primera vez a los 34 minutos.
Al equipo le faltó chispa. Fue pasivo, no tuvo la fluidez por los costados con Cuero (se fue lesionado) y Ayron, y la claridad en la mitad con Pepe Moreno y Pajoy. Además, Casierra y Calle tampoco sorprendieron con sus salidas.
El rival se dedicó a neutralizar, a cortar el juego y a esperar la oportunidad de gol que finalmente le llegó.
Un pedazo
El mejor pasaje ofensivo para los dirigidos por Juan Carlos Osorio estuvo entre los minutos 19 y 27 del primer periodo. Nelson Ramos, portero visitante, fue figura con las atajadas a Mejía, Calle y Ayron.
En el complemento emocionó un remate estrellado en el larguero por el paraguayo Núñez, pero nada más. Faltó claridad, se abusó del pelotazo y Millonarios fue encontrando los espacios para marcar el gol y sumar los tres puntos. Tanto así que fueron pocas las opciones de anotar que sumó el Once en el complemento, quizá, al final con Mario González.
A los 29, una pelota que llevaron por la mitad terminó en el golazo de Tancredi. El balón se perdió en la derecha, se lo tocaron a Tancredi, quien la acomodó y le pegó con más ubicación que potencia y venció a Henao.
En los últimos minutos, el visitante tuvo para ampliar y el Once para empatar, pero el tiempo no alcanzó. Si bien suena a injusta la derrota, también quedó la sensación de que al equipo le faltó la chispa que le sobró en los primeros juegos.