El Ministerio del Trabajo será el encargado de validar o no la votación promovida en asamblea por un grupo de empleados no sindicalizados de la Drummond, cuyos resultados fueron dados a conocer en la mañana de este viernes por la compañía productora de carbón.
La votación de 2.549 a favor de levantarse la parálisis, 19 en blanco y 12 nulos, advierte una mínima mayoría entre los 5.100 trabajadores y para poner fin a la huelga de 45 días en la filial de la multinacional estadounidense que extrae el 30 por ciento del carbón del país y es el segundo exportador del mineral.
Sin embargo, consultado por este diario, Yonny Ojeda Lobo, presidente de Sintramienergética Seccional Chiriguaná, señala que hoy se radicará ante el Ministerio del Trabajo una ratificación de que la huelga continúa.
“Esto es un golpe de opinión que busca dar la empresa apoyada en unos trabajadores no sindicalizados y estamos esperando qué decide el Ministerio del Trabajo frente a la huelga y que pasará con la negociación o si esto va a al tribunal de arbitramento”, comentó a El Colombiano el líder sindical
El conflicto que llevó a la parálisis se originó por la falta de acuerdo en la negociación de una nueva convención colectiva con Sintramienergética, sindicato al que están afiliados unos 2.900 trabajadores de la Drummond.
Con la reanudación de labores en las minas La Loma y El Descanso (Cesar), así como en el puerto propio en la vía a Ciénaga (Magdalena), la compañía esperaría recuperar el terreno perdido al dejar de extraer 90.000 toneladas diarias de carbón que le significan unos ingresos diarios por exportaciones que alcanzan los 6 millones de dólares.
Eso quiere decir que la huelga, a precios de hoy, pudo significar 526.500 millones de pesos menos en ventas al no poder comercializar unas 4 millones de toneladas. Esto se traduce en unos 193.500 millones de pesos menos que dejó de percibir el Estado, vía regalías, impuestos y otras obligaciones.
Como señaló la empresa en días pasados a El Colombiano, se mantendrá el reconocimiento de un bono extraordinario de 8,5 millones de pesos por la firma de una convención colectiva a 3 años.
Ahora bien, queda por resolver el punto de quiebre en las negociaciones entre trabajadores y directivas: la exigencia de Sintramienergética de que se reconozca un salario básico mensual y no por hora diaria trabajada, como insisten las directivas.
Y eso hace aún más irreconciliable la brecha del incremento salarial, mientras el sindicato pide que sea de 7,5 por ciento para el primer año de la nueva convención, la empresa ofrece 5,0 por ciento.