<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
NAZIS EN EL ALTIPLANO
  • NAZIS EN EL ALTIPLANO |
    NAZIS EN EL ALTIPLANO |
Por SANTIAGO SILVA JARAMILLO | Publicado el 12 de junio de 2013

La semana pasada, un incidente entre la concejal Diana Rodríguez y supuestos miembros de un grupo neo nazi en Bogotá, nos recordó la existencia de fascistas en Colombia. La primera reacción de la mayoría de personas es de incredulidad ¿Cómo sobrevive un grupo de nazis en un país en donde ninguna persona puede alardear de "pureza" racial? ¿Qué incentiva a un joven colombiano a pertenecer a una descontextualizada organización extremista?

El tema no está asociado a la ideología que acompaña a estos grupos; el asunto es, sobre todo, de reconocimiento social.

Las personas buscamos encontrar nuestro lugar en la sociedad, un lugar que se construye sobre el reconocimiento de nuestros pares y el estatus que alcancemos en un determinado grupo. Nos incentiva que haya líneas convencionales de acción a nuestro alcance (es decir, oportunidades) y un buen ejemplo de emulación (esto es, modelos por seguir socialmente positivos).

Aunque parezcan fenómenos diferentes, la participación de jóvenes en organizaciones criminales como los "combos" de Medellín, resulta muy similar a la de algunos desubicados en organizaciones extremistas como nuestros fascistas criollos. El asunto no es entonces que los extremismos, e incluso la criminalidad, sean naturales a estos jóvenes; sino que en su búsqueda por pertenecer a algo, por ser reconocidos por alguien, encuentren en estos espacios el estatus que ninguna otra organización o grupo social les ha podido dar. Luego del ingreso, vienen el adoctrinamiento y la desviación, el extremismo y el crimen.

La deserción oficial en secundaria ha crecido desde 2009 en los colegios de Medellín, alcanzando el 5,1 % en 2011, de acuerdo al Informe de Calidad de Vida 2012 de Medellín Cómo Vamos. De igual manera, la tasa de desempleo juvenil para jóvenes en el Área Metropolitana fue del 35 % en el primer semestre de 2012; pero el porcentaje empeora en los quintiles más pobres de la población, llegando al 45 % en el quintil de más bajos ingresos.

Sin embargo, las únicas maneras de incluir a los jóvenes en las líneas convencionales de acción no son la educación formal y el empleo. Las organizaciones y grupos informales también pueden hacerlo. No obstante, según el Informe de Percepción Ciudadana 2012 de Medellín Cómo Vamos, el 81 % de los ciudadanos no participa de ninguna organización en su vida diaria.

Así pues ¿Estamos haciendo lo necesario para incluir y reconocer a nuestros jóvenes? ¿Tienen oportunidades y modelos socialmente positivos a su alcance? ¿O se encuentran a merced de extremistas y bandidos?.